¿Por qué ciclo de chiapas?

por Martha Arizmendi
Artículo publicado el 04/06/2009

A ti, Von, inolvidable amante de la literatura

 

Hablar del Ciclo de Chiapas es referirse no sólo a los elementos folclóricos y socioculturales que encierra cada una de las etnias representadas en él, sino también al valor artístico que poseen las obras literarias que lo constituyen, pues no se puede negar que los autores marcaron un parte aguas, un antes y un ahora en el que no conciben una obra literaria carente de posturas o toma de conciencia.

La expresión “Ciclo de Chiapas” fue acuñada por Joseph Sommers para identificar a una pléyade de escritores que recrean la realidad indígena a través de personajes extraídos, principalmente, de dos etnias chiapanecas: Tzotziles y Tzeltales. Con esta actitud, el autor manifiesta su interés por la producción literaria, allende mostrar una condición crítica ante el hecho literario.

La teoría literaria, en la clasificación que hace de las producciones literarias, agrupa a los escritores y a las obras de acuerdo con diversas características estructurales o formas de escritura en escuelas, movimientos, grupos, generaciones, corrientes y ciclos, entre otras. Cada una de éstas ejerce influencia y marca su presencia en la clasificación que de ella se hace.

Así, un ciclo literario se caracteriza por tener ciertas constantes que se agrupan y hacen una a la escritura de quienes lo forman, éstas son:

Si se hace un recorrido por las obras englobadas en El Ciclo de Chiapas, se verifican estas características, en cada una de las obras, condicionadas todas por la presencia indiscutible de la conciencia de su autor.

Es necesario aclarar que las obras integrantes de este ciclo se han estudiado por separado; por ejemplo, mucho se ha hablado de la problemática femenina de las obras de Rosario Castellanos o del aspecto antropológico que enmarca a Juan PérezJolote; sin embargo, la tendencia estético/ideológica de los escritores de este período es la denominada “indigenismo”; es decir, el hilo conductor de cada obra rescata costumbres y tradiciones del indígena chiapaneco.

Los integrantes del Ciclo de Chiapas fueron innovadores en el sentido de proponer alternativas tanto de contenido como de técnica narrativa; todos ellos coincidieron, además en mantenerse reservados respecto a los frutos de la Revolución Mexicana, su centro de narración lo trasladan a los pueblos y parajes indígenas, tratando de narrar “desde el interior”, (1) dieron a sus personajes, todos indígenas, el valor cultural y social de sus pueblos de origen, se basaron en testimonios auténticos y vividos, además de relatos autobiográficos para escribir sus obras, se esforzaron por hacer que los lectores se identificaran con el habla de los indígenas al intercalar, en sus creaciones, expresiones tomadas de los indígenas chiapanecos. (2)

Los temas que se gestan en El Ciclo de Chiapas son, entre otros, la problemática indígena, la inadaptación, la segmentación, el abandono, el alcoholismo, la vejez y, en ocasiones, de manera velada en algunas o fuertemente descrita en otras, la condición de vejación en que se halla la mujer. Estos temas pudieron ser descritos con naturalidad gracias al uso, como técnica de escritura, de los diversos motivos mágicos que los autores rescataron de tzeltales y tzotziles.

Los motivos mágicos son todas aquellas formas culturales, sociales, religiosas, míticas que, como manifestaciones ya individuales, ya sociales se dan entre los indígenas, las que les permiten continuar con sus costumbres pese a vivir fuera de sus etnias; los que aparecen a manera de leitmotiv en las obras del Ciclo de Chiapas bien pueden agruparse en cinco estratos: Fauna y flora, objetos y espacios, nombres, cuerpo y seres mágicos.

Los motivos mágicos que aparecen en las obras del Ciclo de Chiapas, como se ha mencionado líneas atrás, abarcan los cinco grupos y se constituyen como auténticas formas de preservar las costumbres y tradiciones indígenas tzotziles y tzeltales que en ellas se describen. Así, en un recuento, en los motivos, encontramos: en la fauna, guajolotes, tigres, zopilotes, chupamiel, borregos, lechuzas, serpientes. En cuanto a los objetos aparecen bastones, cuchillos, fotografías estatuillas, piedras.

Los espacios representados pueden resumirse en ciertas cuevas en las que se desarrollan las acciones y que tienen que ver con la idea de “cerrado” y “oculto” propia de los indígenas. Finalmente, los nombres a los que se les atribuyen poderes mágicos son, de alguna manera, los títulos de las obras analizadas, pues la idea de los autores es mantener viva la tradición indígena onomástica.

Es pertinente enfatizar que los autores integrantes de El Ciclo de Chiapas no son los únicos en abordar en sus obras el tema indígena, junto con la cosmovisión mágica de sus creencias, pero sí los justifican la inserción a la literatura del folclor de cada etnia y en ello radica la importancia literaria de este período, pues el trastocar la descripción antropológica en función descriptiva dentro del discurso artístico literario hace de estos textos verdaderas maravillas de la literatura de todos los tiempos. Basten estas razones para precisar el por qué del nombre de la agrupación.

Notas
1. En la literatura Mexicana se pueden distinguir tres perspectivas de análisis desde la visión que tienen los autores. Véase, Marlene Rall y Dieter Rall (eds.) Letras comunicantes Estudios de literatura comparada, pp. 25-26.
2. Cfr. Ibidem, p. 37.

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