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Frijol desconocido (Phaseolus sp.) (semi)perenne como práctica agroecológica de adaptación al cambio climático en Tlaxcala

por Andrés María Ramírez
Artículo publicado el 05/03/2026

Unknown bean (Phaseolus sp.) (semi)perennial as an agroecological
practice for climate change adaptation in Tlaxcala
 Andrés María-Ramírez1 (https://orcid.org/0000-0003-1376-8388)

 

 

 

RESUMEN
Este reporte trata de una planta de frijol nacida en un sitio urbano sin contacto con superficie cultivada a su alrededor. Su emergencia y desarrollo se inició en el mes de octubre de 2024 al cobijo estrecho de un árbol de Araucaria, en una banqueta común expuesta a las inclemencias del clima y a la cercanía de perros callejeros y humanos. El sitio en cuestión es la ciudad de Huamantla, Tlaxcala, ubicada a 2500 msnm, en suelos arenosos del Valle de Huamantla. Se usó la investigación observacional que es un método cualitativo y no experimental que observa, registra y analiza sistemáticamente comportamientos, actitudes y culturas dentro de sus contextos naturales. El objetivo fue conocer el comportamiento fenológico de un frijol desconocido “descubierto” creciendo fuera de una temporada “normal” para las plantas leguminosas, en días que las heladas son comunes en la región. El interés de dar a conocer esta información, es que de manera inusual su ciclo vegetativo se ha extendido muy por encima de lo reportado en la literatura; un grupo de autores refieren un ciclo de hasta 10 meses para frijoles silvestres de tipo indeterminado (frijol de guía), en tanto que otro autor menciona hasta 300 días para variedades trepadoras indeterminadas, como se reporta más adelante. La planta del reporte no muestra forma indeterminada de crecimiento y su ciclo de vida se ha extendido a más de 400 días. Fenotípicamente, el grano de semilla es similar al de la variedad llamada Peruano. No se encontró algún caso similar en la búsqueda de literatura por internet; se plantea la hipótesis de que, de conservar el comportamiento fenológico reportado en este trabajo, la planta pueda estar capturando y almacenando carbono en el suelo y a la vez, fijando nitrógeno atmosférico en los suelos de la región que, de acuerdo a un reporte, son de los de más baja fertilidad a nivel nacional.

Palabras clave: Cambio climático, frijol desconocido, nitrógeno fijado, Phaseolus

 

SUMMARY
This report concerns a bean plant that sprouted in an urban environment, far from any cultivated land. It emerged and began to grow in October 2024 under the close shelter of an Araucaria tree on an ordinary pavement, which was exposed to harsh weather conditions and frequented by stray dogs and humans. The location in question is the city of Huamantla, Tlaxcala, situated at 2,500 meters above sea level on the sandy soils of the Huamantla Valley. Qualitative and non-experimental observational research was used, which systematically observes, records and analyses behaviours, attitudes and cultures within their natural contexts. The aim of the study was to investigate the phenological behaviour of an unknown variety of bean that was found growing outside the usual growing season for leguminous plants, at a time of year when frost is common in the region. The purpose of sharing this information is that, unusually, its vegetative cycle has extended far beyond what has been reported in the literature. A group of authors cite a cycle of up to 10 months for indeterminate wild beans (pole beans), while another author mentions up to 300 days for indeterminate climbing varieties, as will be reported later. The plant in question does not exhibit indeterminate growth, and its life cycle has extended beyond 400 days. Phenotypically, the seed grain resembles that of the variety known as Peruano. No similar case was found in the online literature search; the hypothesis is proposed that, if the phenological behavior reported in this study persists, the plant may be capturing and storing carbon in the soil while simultaneously fixing atmospheric nitrogen in the region’s soils—which, according to a report, are among the least fertile nationwide.

Index words: Climate change, fixed nitrogen, Phaseolus, unknown bean

 

INTRODUCCIÓN

Agricultura y Cambio Climático
A medida que se intensifica el cambio climático, se necesitan urgentemente sinergias entre la adaptación al cambio climático y la mitigación del impacto ambiental para orientar a los responsables políticos y a los agricultores y campesinos hacia una adaptación sustentable (Gu, et al.,2024). Para evitar los riesgos en la agricultura asociados al cambio climático (CC), la adaptación es el factor clave que podría ayudar a mitigar los efectos negativos del mismo; las estrategias de adaptación brindan una oportunidad para enfrentar los desafíos del CC y mantener la producción agrícola (Ahmed, et al., 2019).

También, en la última década ha crecido el interés hacia un cambio global por incorporar perspectivas de las humanidades ambientales y las ciencias sociales para comprender las transformaciones hacia la sustentabilidad, prestando atención a las dimensiones subjetivas e inmateriales de la transformación asociadas con creencias, valores, emociones, cosmovisiones, estructuras de construcción de significado y la conciencia en términos más generales (Gosnell et al. (2019).

Origen del frijol (Phaseolus sp.)
En un estudio reciente, Ayala et al. (2021) refieren que de 70 especies clasificadas en el género Phaseolus por Freytag y Debouck (2002), solo cinco de ellas han sido domesticadas (Phaseolus coccineus L., Phaseolus acutifolius A. Gray, Phaseolus lunatus L., Phaseolus dumosus Macfady y Phaseolus vulgaris L.). En este reporte se hace referencia a Phaseolus de especie desconocida.

Del origen. El frijol común (Phaseolus vulgaris L.) es uno de los cultivos más antiguos de América y la leguminosa de grano más importante para el consumo humano directo, con una producción más del doble que la del garbanzo (Cicer arietinum L.), la segunda leguminosa de grano en importancia (Mensack et al.,2010; González et al., 2016); se considera una fuente rica en proteínas, micronutrientes y calorías para las necesidades diarias del ser humano  se domesticó en América por pueblos indígenas durante la época precolombina y se ha encontrado en yacimientos arqueológicos con antigüedades que oscilan entre 4300 y 8000 años antes del presente. Los cambios en el fenotipo de la planta de frijol como resultado de la domesticación incluyen, entre otros, el hábito de crecimiento (Mensack et al.,2010).

El frijol silvestre. No se sabe con certeza cuándo ocurrió la transición completa de los frijoles silvestres a los cultivados debido a vacíos en el registro arqueológico, pero se estima que este evento tuvo lugar entre hace 7.000 y 5.000 años (Blair et al.,2012). Como indican Kwak et al. (2012), comúnmente los parientes silvestres de la familia de las leguminosas usadas en la alimentación son plantas herbáceas trepadoras, muy ramificadas, con numerosos nudos, entrenudos largos y entrelazados, y un crecimiento diageotrópico de las ramas. Además, todos los frijoles silvestres son indeterminados, al igual que una fracción considerable de los frijoles domesticados.

El frijol silvestre común (Phaseolus vulgaris L.) se divide en dos grupos genéticos (andino y mesoamericano) a lo largo de un gradiente latitudinal (Mamidi et al. (2013). Cortes et al. (2013) señalan que el frijol silvestre común es una planta anual y trepadora que germina entre arbustos y árboles pequeños en claros de bosque o en ambientes perturbados con el inicio de las lluvias estacionales cuyo ciclo de crecimiento tiene una duración de 8 a 10 meses. Cabe mencionar que Wortmann (2006),  refiere que “la duración del ciclo de cultivo varía entre 60–90 días para los tipos determinados y puede extenderse hasta 250–300 días en las variedades trepadoras indeterminadas” para el frijol.

El frijol y clima
El clima. Según Cortes et al. (2013), en regiones subtropicales con régimen unimodal de lluvias, como es el caso del eje volcánico y las sierras de México, el frijol común enfrenta sequías intermitentes. Como reportan Smith et al. (2019), la sequía influye significativamente en la concentración de nutrientes minerales inmóviles y la mayoría de los aminoácidos detectados en el tejido foliar, sin afectar negativamente la concentración de nutrientes y aminoácidos hallados en la semilla.

Temperatura base (temperatura a la que cesa el crecimiento). De acuerdo con Baez-Gonzalez et al. (2020), la temperatura es uno de los factores abióticos más importante que influye en los procesos fisiológicos y bioquímicos en el crecimiento y desarrollo de las plantas. Según estos autores, en frijol (Phaseolus vulgaris L.) se postula que la temperatura mínima de crecimiento es 10 °C. Al respecto, Wortmann (2006) indica que el frijol puede soportar temperaturas diurnas ocasionales de 35°C, pero esto suele provocar el aborto floral, que el crecimiento se detiene por debajo de 10°C y que la planta muere con las heladas. Esta última afirmación es importante, como lo señalan Balasubramanian et al. (2004),  las variedades de frijol (Phaseolus vulgaris L.) tienen poca o ninguna tolerancia a las heladas y mueren a la temperatura a la que se forma el hielo en sus tejidos.

Importancia agronómica y biológica del frijol
Agronómica. De acuerdo con CIMMyT (2023), la fijación biológica del nitrógeno por el frijol común (Phaseolus vulgaris), acarrea grandes beneficios funcionales a los agroecosistemas donde se siembra, además de que ayuda a reducir los efectos negativos de la aplicación de los fertilizantes nitrogenados industriales.

Biológica. En un estudio realizado por Akter et al. (2018) los autores encontraron que la cantidad de nitrógeno fijado de la atmósfera por las variedades de frijol evaluadas osciló de 16 a 72 kg N por hectárea, lo que representó hasta 79% del N fijado de la atmósfera. De acuerdo con estos autores, dicha fijación de nitrógeno ocurre mayormente durante la floración y la madurez del cultivo. Es importante mencionar que estas cantidades se obtuvieron con frijol cultivado con riego.

De acuerdo con Amsalu et al. (2019), la capacidad de fijar nitrógeno está directamente asociada con una mejor expresión de rasgos que confieren adaptación a la sequía, lo que finalmente también resultaría en un mayor rendimiento, aunque mencionan estos autores que aún se dispone de relativamente poca información sobre cómo la sequía afecta específicamente la relación simbiótica entre los rizobios fijadores de nitrógeno del suelo y la planta hospedadora, pero como indicaron Sponchiado et al. (1989), citados por Amsalu et al. (2019), un enraizamiento más profundo en el frijol común proporciona mayor tolerancia a la sequía y mayor productividad como adaptación al déficit hídrico del suelo.

Importancia en México
Económica. De acuerdo con Carbajal (2025) el consumo nacional de frijol es de aproximadamente un millón de toneladas, “lo que significa que en los últimos años México ha dejado de ser autosuficiente, teniendo que importar de países como Estados Unidos, Canadá, Argentina, Guatemala, China y España, alrededor de una cuarta parte de lo que demanda la población”.

En 2024 se reportó en el SIAP (2025) una superficie sembrada de 1 246, 557 hectáreas, de las cuales se cosecharon 1 115 139 ha, con un rendimiento promedio de 0.99 t ha-1; considerando una población de 126 014 024 habitantes en 2020 (INEGI, 2025) y un consumo percápita de 7.7 kg (0.0077 t), ( Opportimes, 2025), el déficit de frijol fue de 303 781 t. Morales (2023) señala que “aunque el país cubre la mayor parte de su demanda de frijol, entre 2003 y 2019 importó alrededor de 123 mil toneladas anuales para complementar la demanda interna”.

En Tlaxcala, de acuerdo con el SIAP (2025), en el periodo 2015 a 2024 se sembraron en promedio 2 704.2 ha con un rendimiento medio de 0.98 t ha-1; si se considera una población de 1 430 497 habitantes (DC, 2025) y un consumo percápita también de 7.7 kg (0.0077 t), la demanda es, entonces, de 11 015 t, en tanto que la producción fue de 2 059 t, luego, existió para ese año un déficit de 8 956 t.

Fertilidad de los suelos de Tlaxcala
De acuerdo con SEMARNAT (2005), los suelos de Tlaxcala son los de más baja fertilidad en el México, con más de 93.7 % de su superficie con problemas de erosión (Alvarado, et al. 2007). Un estudio reciente reporta que de 1158 muestras de suelo tomadas en las distintas regiones de Tlaxcala, más de 90 % de ellas presentan niveles “bajos” y “muy bajos” de materia orgánica (Marquez et al., 2025). Al respecto, Mao et al. (2025) afirman que entre los grupos funcionales de plantas, las leguminosas fijadoras de nitrógeno desempeñan un papel crucial al enriquecer de forma única el nitrógeno (N) del suelo, abordando así las limitaciones críticas de los suelos áridos deficientes en nutrientes. Finalmente, el objetivo de este trabajo fue conocer el comportamiento fenológico de un frijol desconocido “descubierto” creciendo fuera de una temporada “normal” para las plantas leguminosas, en días que las heladas son comunes en la región.

MATERIALES Y METODOS
Siendo un solo individuo el sujeto de estudio (Phaseolus sp.), se usó la investigación observacional que es un método cualitativo y no experimental que observa, registra y analiza sistemáticamente comportamientos, actitudes y culturas dentro de sus contextos naturales (Chauhan, et al., 2024) ). La fotografía es uno de los métodos de sociología visual (Harrison, 2002) y según Warren (2009) citado por Dean (2019) puede usarse como fuente para generar datos; los investigadores que generan datos visuales son «generadores de imágenes»: trabajan con imágenes creadas explícitamente para su estudio (Gorin, 2023), El seguimiento (fenológico) fue mediante la toma de fotografías con teléfono celular, más que con una idea de una hacer una investigación, la inquietud era observar cómo era que esa planta sobrevivía en pleno invierno, luego, sobrevivía a los aguaceros, y a las granizadas, y a las heladas, y a la gente que pasaba por su cercanía, y a como día con día, esa planta sobrevivía o alargaba su ciclo de vida, más allá de lo que la información indicaba. Siendo agrónomo, consulté con mis amigos agrónomos sobre si recordaban de cuántos días era el ciclo de frijol; le pregunté a mis vecinos que sabían de cultivos y sobre el frijol. Solo una integrante del Grupo Vicente Guerrero (municipio de Españita, Tlaxcala) mencionó que en su comunidad, el frijol con el ciclo más largo era de cinco meses. Por esa situación, se realizó una búsqueda de información sobre la fenología de la planta de frijol, (Phaseolus sp.), que ya se ha anotado antes.

RESULTADOS
En octubre 24 de 2024, se descubrió una planta de frijol desconocido al pie de un árbol de araucaria (Araucaria heterophylla .), como se muestra en la Figura 1; puede verse que ya tiene dos hojas trifoliadas. Se ha dejado las fechas y horas en la foto de manera deliberada.

Frijol-1Figura 1. Primera foto de la planta de frijol

Los incidentes climáticos recurrentes que tuvo el frijol fueron heladas (que son comunes desde septiembre y octubre en la zona, (Baños, 2025), Figura 2; fuertes aguaceros (Figura 3) y granizadas (Figura 4).

Frijol-2Figura 2. Planta con daño de helada

 

Frijol-3Figura 3. Planta de frijol durante tormenta
Frijol-4Figura 4. Planta de frijol durante fuerte granizada

Sequía no tuvo, toda vez que, luego que observada su presencia, se le regaba intermitentemente, sin un calendario de riegos. Las heladas y granizadas incidieron en destrozo del tejido de las hojas, pero la planta se recuperaba al poco tiempo emitiendo nuevas hojas trifoliadas. En cuanto a plagas y enfermedades se observó la presencia de áfidos (Figura 5) en el envés de las hojas, aunque no se apreció aparente daño fuerte.

Frijol-5Figura 5. Presencia de áfidos en el envés de las hojas

También se observó presencia de fungosis en las hojas (Figura 6).

Frijol-6Figura 6. Presencia de enfermedad fungosa en el frijol

A los 236 días de observada la planta con dos hojas trifoliadas, se observó el primer botón floral, mismo que abrió totalmente a los 239 días; a los 247 días la planta estaba en plena floración y a los 316 días estaba seca la primera vaina de la planta (Figura 7).

 

Frijol-7Figura 7. Primera vaina seca

a los 316 días de observada por primera vez
A los 370 días aún presentaba flores (Figura 8).

Frijol-8Figura 8. Flor observada a los 370 días desde su descubrimiento.

A los 393 días aún se vieron a las últimas flores iniciando vaina. Finalmente, a los 421 días después, aún se conserva un foliolo (dos foliolos le fueron arrancados) verde, con el tallo también verde (Figura 9).

 

Frijol-9
Figura 9.
Foliolo de la última hoja, aún de color verde

En la Figura 10 se muestran algunas vainas y sus semillas. Es importante mencionar, con respecto al ciclo de crecimiento, que de acuerdo a Debouck (1992), hay una especie de frijol (Phaseolus polyanhtus), que crece en climas frescos y húmedos a altitudes de 800 a 2600 m con un periodo seco al año; según Debouck (1992), en esta especie solo se reconocen ciclos de crecimiento plurianuales que llegan a vivir de 2-4 años. Por otro lado, según Freytag & Debouck,    (2002)., las características de la flor son sin duda las más valiosas para diagnóstico en todos los niveles de las especies de Phaseolus, especialmente el color, tamaño y la morfología de aquellas estructuras involucradas en el corte de flores o polinización. En este trabajo solo se determino un ciclo de crecimiento de alrededor de 400 días, inusual en Phaseolus vulgaris. L. y un color blanco de la flor (Figura 8).
Como se observa en las fotografías, la planta de frijol creció, como indican Cortes et al. (2013), en un medio ambiente urbano perturbado; la altitud en que se desarrolló la planta es de 2500 m, que coincide con el rango 800-2600 m que señaló Debouck (1992) para la especie de (Phaseolus polyanhtus),  la cual, dice el autor, puede tener un crecimiento plurianual que llega a durar de 2-4 años, aunque la planta de este estudio llegó a poco más de 400 días. Al momento de este reporte, la planta está totalmente seca en su parte aérea y así se piensa dejarla para esperar si retoña, que señalaría su aspecto (semi)perenne.

 

Frijol-10

Figura 10. Algunas vainas y granos obtenidos de la planta de frijol observada

CONCLUSIONES
Mediante el uso de fotografías se logró conocer el comportamiento fenológico de un frijol desconocido “descubierto” creciendo fuera de una temporada “normal” para las plantas leguminosas, en días que las heladas son comunes en la región. La planta de frijol en estudio mostró su primera flor a los 239 días después de descubierta con dos hojas trifoliadas; de esa primera flor se obtuvo una vaina que estuvo seca a los 77 días después. No fue posible conocer con certeza su hábito de crecimiento, aunque a la vista parecía ser de tipo determinado. A los 400 días las vainas principales ya estaban secas en tanto que dos vainas estaban en su fase de inicio y no terminaron su desarrollo,una de las cuales se observa en la Figura 9. A los 413 días el tallo se observa totalmente seco. Se recomienda seguir investigando acerca de la identificación de la especie de Phaseolus correspondiente.

 

 

Andrés María Ramírez
Artículo publicado el 05/03/2026

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Un comentario

Estimado Andrés, interesantes observaciones de un individuo de fréjol con habito de crecimiento determinado y largo de fenologia de una variedad indeterminada. La incorporación de características que otorguen resistencia a limitantes ambientales como las heladas en especies tropicales podría incrementar la ventana de cultivo del poroto (fréjol) y otras como la papa y el maíz como lo pueden hacer las gramíneas o las brassicaceas.

Con el fin de entender si este genotipo es tolerante a la helada o fue un efecto de sus condiciones de crecimiento, protegido por un árbol en un ambiente urbano, seria interesante una continuación a esta investigación sembrando las semillas y realizar un análisis taxonómico a partir de las flores para determinar la especie con un mayor grado de certeza y el grado de tolerancia al frio durante su desarrollo y en particular durante el periodo critico (floración).

Expectante a una continuación de esta publicación.
Atentos saludos desde Chile.
Adolfo Pardo Álvarez de Araya

Por Adolfo Pardo Álvarez de Araya el día 05/03/2026 a las 15:47. Responder #

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