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Huele a pop adolescente.

por Iván De la Torre
Artículo publicado el 08/06/2002

El sonido y la furia
No hay nada nuevo en el mundo del espectáculo. Desde que James Dean se declaró un rebelde sin causa y el rey incendió morales y escenarios con sus movimientos, la industria musical tuvo en los adolescentes un indiscutido protagonista a quien ofrecer sus servicios.

Como alguna vez cantó Charly: «¿Te acuerdas de Elvis, cuando movió la pelvis el mundo hizo plop y nadie entonces podía entender, que era esa furia? Corbatas con saco gris, flequillo solo hasta la nariz. La historia prosigue pero, amigos, yo ya la ví.«

El nuevo anzuelo se llama teen-pop: virginales diosas junto a hormonales grupos de jovencitos dominan los charts, asesorados por managers y sostenidos por éxitosos songwriters que saben lo que pide el mercado. Todo envuelto en videos, televisión e Internet para que el paquete resulte irresistible.

No hay porque asustarse, incluso los mas grandes pasaron por eso, incluso los Beatles, incluso ellos.

Una aclaración
Antes de Sgt. Pepper, antes del Album Blanco y muchísimo antes de Get Back, los «Fab Four» encarnaron el mejor ejemplo posible de «banda fabricada». Desechando sus primitivos atuendos teddy-boys, Brian Epstein les había mandado circulares sobre su actuación, obligado a llevar traje y elegido los temas de sus primeras grabaciones, delirantes versiones de Velas rojas al sol poniente yBésame mucho.

Obviamente Rubber Soul marcó la primera (gran) diferencia entre lo que eran y lo que serían, pero en 1962, Lennon, McCartney, Starr y Harrison eran una «boy band», con un manager-jefe encargado de todos sus asuntos, desde lo financieros hasta los personales.

Sigamos de largo ahora, hasta donde comenzó a hacerse realidad aquel viejo sueño de «all need is love»… para vender discos. Muchos millones de discos.

El planeta de los niños (1993-?)

«Nunca hubo un tiempo mejor para tener 12 años y una buena voz..»
Editor de revistas teen-pop.

«Nuestro primer disco fue muy político. Tenía que dejar conforme a muchas personas, porque éramos marionetas. Hacíamos lo que a la discográfica le parecía que sonaba bien o quedaba lindo, o que no parecía riesgoso.»
Chris. N»Sync


Todo comenzó en Orlando, Florida, en 1993, con cinco jóvenes que soñaban con triunfar en los parques temáticos de la zona. Louis Pearlman (inicial génesis y posterior némesis del grupo), pensó que con su apoyo podían volverse los nuevos New Kids on the Block e invirtió 3 millones de dólares en un grupo que ya le respondía con creces actuando compulsivamente en lo que se convertiría en circuito obligado de los aspirantes a estrellas: shoppings, Mundo Marino y escuelas secundarias.

Con un contrato bajo el brazo y el rechazo de una Norteamérica adicta al grunge, enfilaron hacía Europa. Allí triunfaron, volvieron a triunfar y decidieron regresar. Corría 1997 y su «Quit Playing Games (With My Heart)» conquistó Norteamérica, marcando el inicio de una Odisea Pop poblada de discos, dinero y escándalos: Los Backstreet descubrieron que a pesar de las ventas millonarias, las giras y los contratos publicitarios, sus cuentas sumadas no llegaban a cubrir los seis ceros. ¿Donde estaba todo ese dinero? Con abogados asesorándolos descubrieron que su manager les había creado un rival: `N Sync.

Envueltos en un juicio interminable que amenazaba arruinar la presentación de Millenium, su nuevo disco, aceptaron un acuerdo por el cual Pearlman obtenía la sexta parte de «todas» las ganancias de la banda.

Brian, integrante del grupo, comenta furioso: «Es ridículo. El tipo no hace nada y, encima, cobra«. Esa es la razón de que su último disco se llame Black and Blue (Negro y Triste).

La historia se repitió poco después cuando ´N Sync, la nueva creación de Pearlman, rompió el contrato y editó un disco declarando su libertad.

Los chicos solo quieren divertirse… solos.

El dueño del circo

«La culpa es de los abogados, que les cantan cosas al oído. Lo cierto es que ellos no eran nadie y yo invertí mucho dinero en hacerlos famosos. No importa. Ya tengo un nuevo grupo. En fin… Es el riesgo de trabajar con gente muy influida por sus padres»
Lou Pearlman sobre sus antiguos discípulos.


Lou Pearlman, (conocido también como Big Poppa), puede situarse cómodamente en la misma línea del negocio donde antes brilló el coronel Parker. Desde Orlando, Florida, donde funcionaTranscontinental, su discográfica, Pearlman esta concentrado en la producción de nuevas bandas. Sus «descubrimientos» incluyen a LFO, Take 5, C Note, Innosense, Mista Brizz, Phoenix Stone y Dakari.

Como todo magnate que se precie, ante las denuncias por explotación y rapiña, Big Poppa presentó batalla. El resultado fue Making The Band, reality-show televisivo donde desnuda el mecanismo de creación de una «boy-band», aprovechando la ocasión para humillar a sus ex-alumnos, mostrándole al mundo como funciona ese asunto de «crear ídolos que se creen con talento«.

En el programa se muestran desde las primeras audiciones, con miles de aspirantes, donde Pearlmanmuestra su lado «humano», riendo ante los nervios y las lágrimas de los participantes, hasta el final, donde los cinco afortunados elegidos formaran un nuevo grupo, propiedad de Transcontinental.

En el camino quedan algunas cosas en claro; principalmente, quien es el dueño del negocio. Ejemplo 1: dos concursantes salen a divertirse y violan el toque de queda impuesto por Big Poppa. Los productores los aleccionan sobre su condición: «Todavía no son estrellas. Son ratas de laboratorio. Son reemplazables«. Los chicos no dicen ni mu. Ejemplo 2: Pearlman confiesa que no dará un centavo más del necesario; mientras se ve a un esmerado conjunto de coreógrafos, estilistas, vestuaristas y compositores enseñando desde como armonizar y bailar hasta la manera correcta de dirigirse a los medios.

«Todo es arcilla«, explica Franck Sicoli, vicepresidente de Transcontinental. «Alguien viene con su talento natural y lo moldeamos. Es así de sencillo.«

Una «boy band» marca Pearlman tendrá, entonces, un rebelde, un lindo, un agradable, un étnico y un simpático. La suma de gustos posibles para un mercado superpoblado pero todavía ávido de caras nuevas.

Las mujeres también lo hacen

«Primero querían ponerme Christie Agui. Después, nada más que Christina. Luego, Christina Atee o Christina María, no me acuerdo.» Christina Aguilera


Popstar es el equivalente femenino de Making The Band: se eligen cinco chicas de un inmenso casting y se las sigue durante el proceso que promete convertirlas de simples adolescentes soñadoras en objetos de adoración masiva para miles de niñas/os similares a ellas.

Popstars nació en Australia, donde llegó a captar el 52 por ciento de la audiencia. La banda resultante se llamó Bardot, (nombre elegido por los televidentes), y con Poison, su primer single, ingresaron alTop Ten de Australia y Nueva Zelanda.

Durante el 2000, las chicas Bardot solo tuvieron diez días de vacaciones. En este momento están renegociando su contrato, empeñadas en escribir algún tema de su nuevo disco con el cual obtener royalties.

En Inglaterra, fiel consumidora del producto, los 13 episodios obtuvieron altas mediciones, en parte gracias Nigel Lythgoe, productor general, quien humilló a los participantes y calificó al preferido del público de «mecánico de cuarta«.

Hear» Say, la banda (mixta) resultante, arrasó los charts con su simple «Pure & Simple«. Tan bien les fue, que Tony Blair consideró seriamente convocarlos para su campaña, aunque luego, por consejo de sus asesores, desistió.

La razón no le falto: Hear»Say no esta vendiendo en la actualidad ni simples ni entradas para su tour nacional. Algo mejor les va a los cinco finalistas que perdieron: Richard Branson, ex-Virgin, los reunió bajo el nombre de Liberty y empezó a promocionarlos como una banda de rhythm, blues y funk.

Easy Money
En el 2000, cuarenta nuevas «boy bands» fueron lanzadas al público. La mayoría no sobrevivió. Mientras Mariah Carey se disfraza de Jennifer Lopez, Christina Aguilera sigue en la cima junto a su ex-compañera Britney Spears, de la cual intenta deshacerse con poca y ninguna diplomacia: «No me gusta ser falsa ni artificial… Aunque si Britney se puso tetas, estoy segura de que alguna buena razón habrá tenido«.

A pesar del siempre iracundo Eminem y la furia hormonal de Limp Bizkit, lo mismo sucede en el rubro hombres, con los Backstreet Boys ubicados comodamente en el octavo lugar en la lista de los cien artistas mas poderosos de Forbes; y una Europa dominada por el S Club 7.

Las estrellas pop adolescente mandan. En el mercado y en los medios. Basta con mirar sus cifras:PopOdyssey, reciente gira de los `N Sync embolsó 2,5 millones de dólares por noche; y su trabajo post-Pearlman, No String Attached, marco el récord de copias vendidas en una semana: 2,4 millones, 1,1 de los cuales se vendieron el mismo día de su salida.

Las ventas sumadas, de los cuatro contendientes a la corona teen-pop (Backstreet Boys, `N Sync, Cristina Aguilera, Britney Spears) llega a los 76 millones de placas.

La gallina de los huevos de oro en edad de empollar. Ni más ni menos.

Héroes y villanos

« Funkmaster Flex pasó mi música por la radio,
y ni siquiera pasó a Britney.
»
Christina Aguilera. Rolling Stone. 2000


En el intento de alcanzar la cima todos los escrúpulos parecen evaporarse: peleas entre viejos y recién llegados (Backstreet versus `N Sync, Christina Aguilera versus Britney Spears), entre integrantes del mismo grupo (Spice Girls), o entre ex-compañeros (Robbie Williams vs. Gary Barlow). En medio de la batalla se pueden contar bajas (Bros), y viejos condenados por el bien de todos (Milli Vanini)

Lo único claro es el objetivo final. Colocar un tema en el Top Ten es el sueño dorado: cuatro mil ventas alcanzan para entrar; veinte mil valen un primer puesto. El mínimo error es un pase de ida, sin regreso posible, porque, se sabe, hay una interminable lista de espera con ansiosos llenos de coreografías, canciones y muchas, muchas ganas de ver su nombre brillando en las marquesinas.

La canción sigue siendo la misma

«Dos años atrás podías arreglártelas con uno que cantara bien y otros que tuvieran buen cuerpo. Ahora lo más importante son las canciones. Tienen que ser buenas, es decir, tienen que vender mucho«.
Shane Filan. Boyzone.


Según la leyenda, luego de triunfar con los Beatles, Epstein decidió que le resultaría fácil hallar nuevos talentos. Para asegurarles el éxito acudió a la reserva de los «Fab Four». Así Billy J. Kramer and The Dakotas consiguieron ¿Quieres saber un secreto? y Mala Conmigo (ambas Lennon/McCartney) yCilla White Amor del amado (McCartney).

Treinta años después la fuente de éxitos es Max Martín, ex-cantante de heavy metal que descubrió el secreto de escribir para otros y cobrar, muy bien, por el servicio. Su eficacia parece demostrada en su lista de clientes: Ace of Base, Bryan Adams, Celine Dion, Bon Jovi, Britney Spears y Backstreet Boysse pelean por él.

Como un empresario experto, Martín atiende en la web: www.cheiron.es y www.tonos.com, donde los ignotos interesados pueden dejar sus currículums con la esperanza de ser elegidos.

¿Que piensan los veteranos del asunto? En Mojo, revista especializada, un jurado compuesto por compositores de la talla de Paul McCartney y Brian Wilson eligieron las cien mejores canciones del siglo. El primer puesto fue para In My Life (Lennon/McCartney). La sorpresa es hallar a Baby, On More Time (de Martín) en el puesto 97.

¿Nos estaremos perdiendo de algo o la industria ya no es lo que era?

Poperos bonitos, bieneducaditos

«Creo que les gusto a los fans porque soy un innovador nato, un rebelde: me tiño el pelo, me pongo un arito… Les recomiendo a todos que sean así de cool, siempre y cuando sus padres estén de acuerdo. En cualquier caso, después te puedes lavar el pelo y sacar el arito, ¿no?»
A. J. Backstreet Boys.

«Mi imagen es un fiel reflejo de mi persona: soy un angelito»
Charlotte Church


La imagen lo es todo. Si hay algo que parece obsesionar a los nuevos reyes pop es la supremacía de lo correcto. El temor a perder lo conseguido, a que los padres de sus fans los odien, a que nadie los quiera, domina hasta la asfixia la pequeña burbuja que dicen habitar.

Ser un ejemplo parece la consigna dominante, aunque Christina Aguilera sea perversamente angelical y uno de los Backstreet tenga un extraño… ¿peinado?, tatuajes y aros por todos lados.

La corrección es todo. Por eso sorprende encontrar en ese aséptico decorado a Gregory Dark.

Dark se hizo famoso durante los 80″ gracias a su habilidad para que los actores abandonaran todas sus reservas morales con él. («Era muy bueno en lo mío. Y lo mío era hacer que los actores se comportaran como animales. Pulverizar sus escrúpulos sociales, borrar de sus cabezas todo lo que les habían enseñado sus padres desde la infancia. Ni siquiera me hacía falta levantar la voz. Me bastaba apelar a sus egos. La gente es capaz de cualquier cosa por orgullo, incluso bestializarse. Y eso era lo que filmaba: el momento en que esos seres humanos se convertían en algo no precisamente humano»)

Gracias a este talento una banda de heavy metal llamada Sublime le pidió que dirigiera uno de sus clips. Y el clip llegó a MTV. Desde entonces el director no paro de trabajar, con sus servicios centrados en las reinas del glamour virginal.

Mandy Moore, Britney Spears y Leslie Carter, entre otras, usaron sus servicios, con la anuencia de padres y directivos a los que no parece importarle demasiado el pasado del director si los videos triunfan en MTV.

¿Un ejemplo? Filmación de ¡Like, Wow! de Leslie Carter. La chica esta pasada de peso, los ejecutivos de DreamWorks preocupados por la perdida de tiempo y dinero. Los maquilladores susurran que es imposible ocultar los rollitos de la estrella. ¿Que propone Dark? «Les voy a decir qué pueden hacer, qué necesita Leslie. Qué edad tiene: ¿catorce? La edad perfecta para tener un fiolo y una buena adicción al crack. Un año con un fiolo y haciendo crack y les garantizo que nuestra Leslie estará tan estilizada como la quieren.

Aunque sea una anécdota, aunque solo hallan escuchado estas palabras los ejecutivos, aunque gracias al propio Dark la estrella pueda tomarse un descanso en medio de la filmación y vuelva relajada y confiada, (y termine el video mejor que como lo empezó), las dudas persisten: ¿Lobo estás?

Let it be
Lo que parece nuevo no lo es. Nuevos disfraces para viejos productos. Nombres que vuelven del pasado (The Patridge Family, The Archies). Todo mezclado en la ilusión de lograr dinero pero también respeto (Britney Spears cantando Satisfaction, Brian May y los Five en una remozada versión de We Will Rock You), mostrando que el producto no ha cambiado, solo se ha reciclado para venderse en los supermercados, junto a lo Diet, liviano y rápido, ayudado por las nuevas tecnologías, los reality shows y el auge de MTV.

Y en medio de todo el sonido latino, como un nuevo gajo del árbol:
Galanes que pasan del castellano al inglés (Ricky Martin, Enrique Iglesias),
buscando lugar en un mercado siempre esquivo a los extranjeros.
Los Estefan patentando su sonido y vendiéndolo como rosquillas.
Bandas reivindicando «lo latino».
Jennifer Lopez intentando deletrear su titubeante español de una estrofa.
¿Tremendo return?
Si, a veces vuelven, como temió King…

El futuro ya llegó
En su novela Idoru (1996), William Gibson anticipaba un nuevo ídolo virtual. Tres años después aparecieron los Gorillaz y el tiempo, último enemigo del teen-pop, se retiró, agotado.

Nacidos de la mano de Damon Albarn, líder de Blur, y Jamie Hewlett, ilustrador de Tank Girl, los cuatro dibujos-animados/personajes de la banda parecen una caricatura del pop actual y el sueño de cualquier publicista multitarget: esta 2D, cantante, 23 años, maníaco de la melódica y grafitteador compulsivo; Murdoc, bajista, satanista, 35 años; Noodle, guitarrista, experta en artes marciales, 10 años, y, Russell, baterista, 25 años.

Hewlett define: «No quisimos tanto hacer una crítica a la existencia de grupos manufacturados como al hecho de que nadie parece capaz de hacerlos bien. Hoy, el negocio de inventar un grupo pop llegó a un punto en el que está totalmente fuera de control. No hay nadie capaz de realizar un trabajo medianamente decente. Las bandas fabricadas suenan todas iguales, son todas lo mismo: una mierda. Damon y yo decidimos fabricar nuestra propia banda y hacerla really fucking cool«.

Tras el sonido de los Gorillaz hay una buena cantidad de profesionales: además del propio Alban, estaDan Nakamura y sus amigos Miho Hatori (Cibo Matto), Kid Koala (Tha Funkee Homosapien), Tina Weymouth y Chris Frantz.

Como sucede con todo producto éxitoso, la industria ya a intentado un acercamiento. Según rumores,Steven Spielberg estaría interesado en producir un largometraje con los cuatro personajes.

Ninguno de sus creadores ha hecho declaraciones al respecto, pero en el futuro pop todo es posible.

The Long and Winding Road
John Lennon pidiendo perdón por decir que «los Beatles eran mas grandes que Cristo«, los primeros (inocentes) discos de los Beach Boys… lo reconozcan o no, muchos rockeros estuvieron alguna vez demasiado cerca de lo que el pop adolescente representa; la diferencia esta en el camino a seguir.

En los últimos discos de `N Sync y Backstreet Boys pueden notarse síntomas de cambio. A pesar de que ambos siguen fuertemente controlados por presiones externas y dominados por (espantosas) coreografías, The Call (Backstreet) y, en menor medida, Pop (`N Sync) pueden aportar algo nuevo al fenómeno que ambas bandas han protagonizado con éxito. Como siempre, el tiempo dirá que queda de todo esto.

Por ahora, en medio de revivals y rumores de un homenaje a The Monkeys como precursores de la movida, solo queda preguntarse: ¿que se puede hacer, salvo ver películas? Tal vez, -y solo tal vez- aprender a cantar.

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