Esposas por catálogo – Critica.cl

Esposas por catálogo

por Fernando Olszanski
Artículo publicado el 22/11/2006

El programa televisivo de mayor éxito de este momento en la televisión francesa es una telenovela llamada “Eres muy guapo”, del francés:  Je vous trouve très beau. La historia está basada en la vida de un campesino que ‘compra’ una esposa de origen rumano, que no habla una palabra de francés y que no tiene conocimiento de la cultura francesa. Si bien estos ya son suficientes problemas como para afrontar una relación, la historia indica que el hombre comprador, no desea tener una esposa, ni para amar, ni para tener compañía en la cama. La quiere para trabajar en el campo donde los quehaceres abundan y él necesita ayuda con todas las tareas. Se puede prever que éste, al ser un programa comercial de consumo masivo tendrá un final feliz. El hombre comprador verá las bondades de la mujer, se enamorarán, serán felices y todos quedarán contentos, mientras el rating siga subiendo. Pero en la vida real esto no siempre sucede. La compra de esposas por catálogo responde a factores sociales diversos, que se pueden traducir en muchos casos en una variante migratoria, en una suerte de tratante de blancas, o hasta incluso dentro de los parámetros de la esclavitud.

El principal mercado de compra está en occidente, los países compradores son Estados Unidos, Australia, Japón y Europa. Y los mayores países vendedores están en los vestigios de la ex Unión Soviética: Ucrania, Rusia Bielorrusia y también Rumania. En Asia el principal país exportador de esposas es Filipinas. Este fenómeno ha llegado hasta Latinoamérica. Se pueden ver páginas de internet de Colombia y de Perú, ofreciendo mujeres jóvenes y bonitas que están dispuestas a dejar todo a cambio de una oportunidad de vivir en un lugar mejor. Los contactos se hacen a través de agencias matrimoniales con base en algún país occidental, que trabaja en conjunto con un enlace en el país de las futuras esposas. Por ahora las preferencias del mercado norteamericano se inclinan por las mujeres de Europa de este, en especial de Ucrania. Los motivos de esto pueden ser muchos. Las mujeres son bonitas, jóvenes, no hablan inglés, y aceptan casarse con hombres de hasta veinte años mayor que ellas. También esta el hecho de la raza, son mujeres blancas, y al futuro marido no le importa que la mujer tenga un apellido impronunciable, porque los hijos que tengan en común serán ciudadanos americanos, blancos y se llamarán John Smith. Hay otros para los que la raza no es importante y deciden buscar otro tipo de mujer. Hay quienes las prefieren latinas por las cualidades de éstas. Las que podrían incluir la sumisividad, dedicación a la familia, o quizás la fama de latin lovers que tienen. Otros las eligen en Tailandia, donde las mujeres son de origen budista, dóciles y tienden a evitar cualquier tipo de confrontación. Se estima que en estos momentos hay unas 100.000 mujeres ofrecidas a través de agencias matrimoniales. Esto es fácilmente verificable si hace una breve búsqueda en alguno de los sitios principales, como Google, por mencionar uno.

Las razones de estas mujeres para ofrecerse en matrimonio con un desconocido son muchas, pero pasan principalmente por problemas sociales y económicos en sus países de origen. Las mujeres de Europa del este escapan a compromisos con hombres coterráneos por la historia de violencia familiar que tienen esos lugares. Los hombres rusos, ucranianos, bielorrusos, tienen problemas con el alcohol, y se despreocupan por la familia y sus mujeres, a las que con frecuencia maltratan al igual que a los hijos. Estos países no escapan a la pobreza general que azota al mundo, y la oportunidad de emigrar a veces no es tan fácil como parece, entonces el matrimonio surge como posibilidad valedera. El perfil de estas mujeres habla de personas preparadas, si bien en general su nivel de inglés o de otro idioma no es bueno, la mayoría tiene estudios universitarios y un nivel cultural alto. Lo que no garantizará que se adapten a su nueva vida pero que puede ayudarles a entender mejor los cambios sociales y culturales. Las mujeres latinas en cambio buscan un futuro mejor, ya que en sus naciones de origen las posibilidades de progreso son muy escasas. Además tendrán la posibilidad de ayudar a sus familias enviando el dinero que puedan a través de las remesas.

El proceso para conseguir una esposa es mucho más sencillo de lo que uno se imagina. El costo, dependiendo de la agencia, el país de origen de la mujer, y del procedimiento que se elija puede rondar entre los 10.000 y los 20.000 dólares. Lo que incluye una visita al país, la estadía de una semana en donde se hará una gira de citas, donde se pueden ver hasta seis candidatas por día y, una vez tomada la decisión de ofrecer matrimonio a una de las señoritas en cuestión, habrá que pagar el pasaje de ella, abierto por tres meses, ida y vuelta, por el caso de que la relación no funcione. Las entrevistas se hacen con intérprete de por medio, provisto por la agencia, y según los estándares convencionales del país. Las mismas agencias se ocupan de los trámites para visas requeridas por el sistema de ‘pedido de prometida’. Lo que podríamos llamar un servicio completo.

Lamentablemente las mujeres ofrecidas en matrimonio nunca tendrán información previa sobre el futuro marido. Las agencias no ofrecen ni exigen ningún chequeo de la historia policial o siquiátrica del sujeto. Muchas veces estas mujeres son víctimas de abuso que no reportarán por falta de conocimiento de las leyes de los países occidentales o por no poder hablar la lengua nacional, lo que las condena a vivir soyuzgadas por sus maridos. La historia de violencia que recae sobre este tipo de parejas es tristemente alta, en especial cuando las mujeres tratan de divorciarse o escapar de la casa. En algunos casos, las circunstancias terminan en homicidio. Esta claro que no todas las experiencias son iguales, algunas parejas llegan a conocerse bien y a abrirse emocionalmente hasta llegar al amor, o al menos a un amor inteligente donde la pareja se complementa bien.

Esta nueva tendencia de la esposa por catálogo no es nueva, ya se usaba en la época de la conquista, cuando desde Europa se enviaban contingentes de mujeres a casarse con los hombres que habían venido primero a colonizar la tierra, y así empezar las nuevas familias americanas. En las actualidad casi se pueden vislumbrar las mismas necesidad humanas, las sociales, donde a veces la dificultad de comunicación con otros conlleva a encerrarse en sí mismo y a no poder establecer una relación duradera. La necesitad de tener una pareja, tanto para la intimidad como para mostrarse socialmente, con una esposa joven y bonita a  modo de trofeo de caza. Y porque no también el tema de la soledad, la necesidad de amar y ser amado. Para las mujeres que se suben a esta aventura, la necesidad de un futuro mejor es más poderosa que el riesgo de no conocer a la persona que va compartir el lecho con ellas, pudiera parecer, quizás, un juego de ruleta rusa.

Las causas para formar este nuevo tipo familia pasa por cuestiones personales, comunitarias, sociales. Pareciera que el factor fundamental para empezar una historia de a dos va quedando en el camino. Las prioridades cambian. Todo parece ser más importante que el amor. Por supuesto, el amor, puede esperar cuando hay necesidades mayores.


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