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Masa y Poder

por Raúl Simón Eléxpuru
Artículo publicado el 23/04/2026

El solo título del famoso ensayo de Elías Canetti sugiere varias reflexiones. ¿Tienen poder las masas? ¿De qué poder se trata? ¿Qué son, en definitiva, “las masas”?

Aparentemente, quien primero se ocupó de definir el término “masa” ―en su acepción sociológica, no física― fue Ortega y Gasset. Su interpretación es correcta, pero nosotros intentaremos iluminar otra faceta del problema.

Los seres humanos, en nuestra vida cotidiana, nos manejamos con unas pocas reglas prácticas, que nos ayudan a sortear los obstáculos habituales (a esto nos ha acostumbrado la racionalidad burguesa, impuesta por el capitalismo; no siempre las personas se han manejado tan asépticamente como hoy en día). Esta racionalidad, una vez puesta en marcha al amanecer, funciona automáticamente durante toda la jornada laboral; su función es filtrar las emociones para impedir que éstas interfieran con el trabajo. El resultado de ello es que las personas ―todos nosotros― pasan la mayor parte del día funcionando en régimen de “piloto automático”, rutinario y desprovisto de espíritu crítico. Esta situación es favorable a la aparición del “hombre-masa”, u “hombre-títere”, u ”hombre-cosa” (denominación, esta última, concebida por Ernesto Sábato).

Por otro lado, las clases dominantes ―desde el comienzo de la civilización― se han servido de los demás hombres y mujeres para sus propios fines: perpetuar su poder. Cuando, en Occidente, dejó de ser posible el someterlos por la fuerza ―básicamente, en el siglo XX―, optaron por hacerlo mediante el engaño (de aquí que esas clases y los medios de comunicación a su servicio sean, por esencia, mentirosas). Se ha intentado (y en gran medida se ha logrado) domesticar a la población ―convertirla en “masa” ― mediante el bienestar material; ésta es la llamada “sociedad de consumo” o “de masas”.

La “sociedad de masas” es, por esencia y por aspiración profunda, pacífica. Pero ¿qué ocurre cuando la población se encuentra agitada por sentimientos violentos y contradictorios? Entonces aparece un “conductor de masas” que canaliza esos impulsos hacia un fin más o menos destructivo. El caso típico es el de Hitler. En la década de 1930, Alemania padecía inflación y desempleo (por la crisis financiera mundial), y su pueblo sentía resentimiento hacia los vencedores de la Primera Guerra Mundial, por las humillantes condiciones del tratado de Versalles. Hitler aprovechó todo ese odio acumulado y, en lugar de lanzarlo contra la burguesía ―como pareció en un primer momento, cuando el partido nazi ostentaba el calificativo de “nacionalsocialista”, que luego se tornó en trampa para incautos―, lo redirigió contra los judíos y comunistas… y también, claro está, contra los países vecinos. Es un hecho innegable que un régimen aberrante como el nazi tuvo ―hasta el final― un apoyo mayoritario.

Podemos entonces definir a la masa humana como “un grupo numeroso de seres humanos que actúan, o bien en forma rutinaria y acrítica, o bien en forma totalmente irracional, descontrolada y generalmente destructiva.”

Hitler fue un gran manipulador de la masa, y muchos como él se han servido de ella para fines destructivos. Porque el poder de la masa es real, pero es como el de un río desbordado. Hay que ser muy hábil para desencadenar semejante huracán sin perecer en él.

El poder de la masa rara vez se ejerce en su propio beneficio ―el mayor beneficio sería que cesara de ser masa― y generalmente favorece a las clases dominantes y a sus testaferros manipuladores.

Sin embargo, también hay conductores de pueblos (no de masas) que, apelando al sentimiento individual de cada ser humano, son capaces de generar acciones positivas multitudinarias. Un ejemplo ―contemporáneo de Hitler― es Mahatma Gandhi, quien logró independizar la India sin violencia. Este tipo de líderes no buscan convertir a los seres humanos en “hombres-cosa”, sino, por el contrario, en seres moral e intelectualmente autónomos, que obran el bien por convicción, y no por compulsión.

 Raúl Simón Eléxpuru
Artículo publicado el 23/04/2026

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