La Bienal Internacional de Arte de Valparaíso, fue una de las principales instancias creadas a alero del municipio porteño, que marcó por doce años el desarrollo de las artes plásticas y visuales de la región, hasta su sorpresiva desaparición a medidos de la década de los noventa. Este artículo, pretende rememorar y dejar huella respecto a su existencia.
Muchas veces, por desconocimiento, se hace causa común con el absoluto que nos dice, que entre las décadas de los 70s y 80s, hay un período vacío, en cuanto al ámbito de la producción cultural en Chile. Un hecho que viene a atenuar dicho paradigma, los podemos encontrar en el certamen llamado: Bienal Internacional de Arte de Valparaíso.
Este concurso, se realizó por primera vez en 1973. Su primer afiche fue diseñado por el destacado artista Carlos Hermosilla Álvarez, figura fundacional de la estampa artística en la Región de Valparaíso[1].
Esta iniciativa fue organizada por el municipio porteño de la época, logrando sobrevivir a la convulsión política que afecto a nuestro país. La bienal, fue adquiriendo con el tiempo una notoriedad, que lo puso a la par con sus similares de Sao Paulo y de la Habana.
Este certamen contó en sus años de existencia, con la participación de obras de artistas provenientes de más de una veintena de países de los distintos continentes, quienes participaron en las disciplinas de: gráfica, pintura y escultura. Los trabajos premiados, fueron de adquisición, pasando a ser parte del patrimonio del municipio porteño, los cuales
fueron exhibidos en forma permanente por largos años en el Museo Municipal de Bellas Artes del palacio Baburizza.[2]
De entre las obras ganadoras y seleccionadas, podemos encontrar a entonces jóvenes promesas nacionales, las que posteriormente alcanzaron una gran notoriedad en sus áreas, como por ser: el pintor Carlos Maturana (“Bororo”), con su recordada pintura “El Calefont”[3]. Así también, se destaca la participación en este concurso, de otras personalidades nacionales como: Osvaldo Peña, Mario Irarrázabal, Roser Bru, Patricia Israel, Juan Egenau, Gonzalo Mezza y Federico Assler.
Resulta una paradoja, que este certamen sobreviviente del sisma político que sepultó por casi veinte años la democracia en nuestro país, cuando ya había logrado un merecido prestigio nacional e internacional, fue descontinuado en 1995, por falta de un debido financiamiento y la ausencia de un espacio adecuado para la exhibición y bodegaje de las obras en concurso.
A partir de ello, numerosas veces se ha intentado retomar esta iniciativa, sin embargo los esfuerzos desplegados no han dado los esperados frutos.
Valparaíso, ciudad puerto hoy reconocida a nivel nacional como “Ciudad Patrimonial”, lugar donde su casco histórico es reconocido por la UNESCO como “Patrimonio de la Humanidad”, actual sede de la cultura, más otros tantos títulos honoríficos, que nos hablan de su importancia, aún carece de un museo de arte moderno, donde se le de uso y un adecuado cuidado a la valiosa colección de obras, obtenidas tanto a través de este certamen, como por el Concurso Nacional Arte Joven[4], idea que planteó en su momento el destacado artista y crítico de Arte Álvaro Donoso, pero que no encontrado eco en autoridad alguna hasta la fecha.
5 comentarios
Muy positivo para la muestra de producción nacional de artes visuales y como evento cultural de Valparaiso. También como espacio que permite a nuestra sociedad el acercamiento al arte y su cualidad formadora en relación a la expresión humana. Debiera la municipalidad , las diversas entidades universitarias o instituciones educativas, las banca porteña, instituciones gubernamentales de la region u otros crear instancias para impulsar nuevamente este gran proyecto.
El gasto es poco comparado con el gesto del crecimiento cultural de nuestros habitantes.
Participé en la 1era.bienal obteniendo el Premio de honor con la escultura «Machu Pichu» y no se menciona en la publicación, espero se pueda enmendar
Estimado, te sugiero escribirle directamente al autor
cristian.ochi@yahoo.com
en todo caso tu comentario ha quedado publicado al pie del artículo en cuesti+on
Estimado Juan, disculpa, te mandé un correo equivocado, el correo correcto es hurtado72@gmail.com y el autor Juan Bragassi
Estimado,
ayer asistí a la exposición que hay en Museo Baburizza y debo de admitir que me han tocado profundamente algunas obras, entre ellas Machu Pichu.
Machu Pichu es una obra con mucha fuerza, me daba realmente la sensación de Matriz de la Cordillera de Los Andes. La disfruté mucho, muchas gracias.