EN EL MUNDO DE LAS LETRAS, LA PALABRA, LAS IDEAS Y LOS IDEALES
REVISTA LATINOAMERICANA DE ENSAYO FUNDADA EN SANTIAGO DE CHILE EN 1997 | AÑO XXIX
PORTADA | PUBLICAR EN ESTE SITIO | AUTOR@S | ARCHIVO GENERAL | CONTACTO | ACERCA DE | ESTADISTICAS | HACER UN APORTE

VER EXTRACTOS DE TODOS LOS ARTICULOS PUBLICADOS A LA FECHA
Artículo destacado


La izquierda latinoamericana desde el 3 de enero de 2026

por Javier Campos
Artículo publicado el 22/06/2026

Comienzo con un juicio que desarrollaré en este artículo: La izquierda de América Latina permanece en silencio relativo desde el 3 de enero de 2026.

Interpretar lo que ocurrió el 3 de enero de 2026 hay que hacerlo ahora desde otra perspectiva. La historia de America Latina ya no puede analizarse, desde esa fecha, con una visión maniquea: izquierda contra la derecha y viceversa; o izquierda y ultra-derecha fascista; capitalismo y socialismo del siglo XXI en la propuesta de Chávez. O movimientos progresistas y ultra- derecha fascista (esto último es una terminología bastante habitual usada por presidentes, congresistas, estudiantes, sindicalistas, ciertos medios masivos y los que escribe en las redes sociales).

La reacción de buena parte de la izquierda latinoamericana tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 ha sido más compleja de lo que muchos esperaban. En términos generales, pueden distinguirse tres posiciones:

1. La izquierda alineada con el chavismo: condena total
Los sectores más cercanos al chavismo, Cuba y organizaciones vinculadas al llamado “socialismo del siglo XXI” denunciaron la captura como una intervención militar estadounidense, una violación de la soberanía venezolana y un retorno de las viejas prácticas imperialistas. Diversos intelectuales y medios afines sostuvieron que, independientemente de los errores de Maduro, ningún país tiene derecho a remover por la fuerza a otro gobierno. En estos sectores reaparecieron conceptos clásicos como: Imperialismo; Intervencionismo estadounidense; Nueva Doctrina Monroe; Amenaza a la autodeterminación de los pueblos.

2. La izquierda democrática: rechazó a Maduro, pero también a la intervención.
Aquí se ubican muchos académicos, sectores progresistas y gobiernos de centroizquierda. La posición de esta izquierda democrática puede resumirse así:
“Maduro era un gobernante autoritario, pero la intervención militar estadounidense tampoco es aceptable.”

Presidentes y dirigentes de izquierda en América Latina condenaron la operación por considerarla contraria al derecho internacional, aunque sin defender necesariamente al régimen chavista. Reuters destacó que figuras de la izquierda regional reaccionaron con preocupación ante el precedente que podría establecer una acción militar de este tipo. Esta postura fue especialmente visible en: Brasil, México, Sectores progresistas de Chile. Redes académicas latinoamericanas.

3. La izquierda crítica del chavismo: crisis ideológica
Quizás este punto sea el más interesante. Muchos intelectuales de izquierda que durante años habían guardado silencio o habían sido ambiguos respecto a Venezuela quedaron en una posición difícil.
En artículos y debates posteriores aparecieron preguntas como: Puede seguir llamándose de izquierda a un régimen acusado de narcotráfico y represión. ¿Fue un error histórico apoyar al chavismo? ¿Cómo defender los derechos humanos sin justificar una intervención militar extranjera?

Algunos análisis sostienen que la caída de Maduro produjo una verdadera crisis intelectual en sectores de la izquierda latinoamericana, porque desapareció uno de los últimos símbolos del proyecto bolivariano iniciado por Hugo Chávez.

Los trabajos académicos publicados en los primeros meses de 2026 se han concentrado más en: las implicaciones para el derecho internacional; la reaparición del debate sobre la Doctrina Monroe; la seguridad hemisférica; la legitimidad de las intervenciones humanitarias o antinarcóticos.

Un ejemplo es el boletín de FLACSO Ecuador de enero de 2026, que interpreta la operación dentro de una estrategia regional más amplia de seguridad estadounidense y la relaciona con una reformulación contemporánea de la idea de “América para los americanos”.

Lo que más llama la atención es que si uno compara esta reacción con la que tuvo la izquierda latinoamericana frente a las dictaduras militares de los años setenta, aparece una diferencia notable. Muy pocos intelectuales defendieron explícitamente a Chavez -Maduro como modelo democrático. La mayoría de las críticas se concentraron en el método utilizado por Estados Unidos. El eje del debate se desplazó desde estas preguntas: ¿“eran Chavez, Maduro democráticos?”; “¿puede una potencia extranjera capturar al gobernante de otro país?”.

Por eso varios observadores han señalado que la izquierda latinoamericana quedó dividida entre dos principios difíciles de conciliar: la defensa de los derechos humanos frente al autoritarismo chavista y la defensa de la soberanía nacional frente a la intervención estadounidense. Desde el punto de vista histórico, probablemente ese sea el debate intelectual más importante que abrió el 3 de enero de 2026 en América Latina. Hasta ahora la izquierda académica dura no tiene argumentos sólidos para reconocer que en lo que creían (ideológicamente) se deshizo como un castillo de arenas.

Respecto a la intervención de EEUU ese 3 de enero, muy criticada por toda la izquierda sin excepción, nunca ella fue solidaria de las miserables condiciones de vida y represión que por 27 años sufrió el pueblo venezolano. Muchos académicos (puedo dar nombres) veían en el chavismo una nueva y verdadera revolución socialista (El socialismo del Siglo XXI). Y se quedaban contentos alabando ese régimen y escribían ensayos sobre Venezuela desde 1990 hasta diciembre de 2025, cómodamente desde sus oficinas en campus universitarios norteamericanos, europeos o latinoamericanos. Claro que hubo académicos de izquierda que abrieron los ojos cuando Chávez toma el poder.

Sin una intervención como fue la de EEUU jamás, y esto lo decían los millones de venezolanos en la propia Venezuela como los 6 millones. de exiliados venezolanos (la más grande de la historia de América Latina del siglo XX), jamás tendríamos la remota posibilidad de ver y vivir e una Venezuela libre y democrática.

Para terminar, la candidata a presidente de Chile en 2025, del partido comunista, dijo en la televisión chilena que María Corina Machado era una golpista porque quería dar un golpe junto con la ultraderecha fascista para sacar a Maduro del poder. Lo irónico es que Maduro nunca fue elegido presidente por votación popular en Venezuela. Era un narco dictador que usurpó el poder.

Desde el 3 de enero se han dado a conocer los ocultos secretos del régimen chavista-madurista, y sus mentiras y por los miles de documentos que están saliendo a la luz junto a los testimonios de los miles de presos políticos que habitaban las cavernas horrorosas de aquel centro de detención, la más grande cárcel de torturas de América Latina llamada el “El Helicoide.”

Sobre los presos políticos que pasaron años en esa mega cárcel, hace recordar lo que hacían con los presos políticos enviados por Stalin al Gulag en la URSS.

Javier Campos
Artículo publicado el 22/06/2026

A T E N C I O N
― Si desea imprimir o generar CORRECTAMENTE un PDF de este documento
Clic en el ícono verde que aparece abajo.
luego seleccione «Más Ajustes» y al fondo, en Opciones
active “Gráficos de fondo” y desactive “Encabezado y pie de página”.
― Si desea enviar un comentario
utilice el formulario que aparece más abajo
― Si quiere escuchar la lectura de este documento
ábralo en su celular, toque los tres puntos en el ángulo superior derecho
y elija Escuchar

 

Print Friendly, PDF & Email


Tweet



Comentar

Requerido.

Requerido.




 


Critica.cl / subir ▴