Libros Recomiendan -03

España y el continente americano en el siglo XVIII.España y el continente americano en el siglo XVIII.
Gloria Franco Rubio, Natalia González Heras, Elena de Lorenzo Álvarez.

Colección: Estudios Históricos La Olmeda.
Materias: Historia.
Edición en papel.
Formato: 16x22cm.
Páginas: 1024
Peso: 1.2 Kg.
ISBN: 978-84-17140-02-1
Ediciones Trea, 2017
Precio: 60 €

Desde muy diversos ámbitos científicos y con notable pluralidad de enfoques, se indaga aquí en la denominada «cuestión americana» en el siglo XVIII, y se abordan las relaciones existentes entre España y el mundo americano, entre la península y el continente, entre la metrópoli y las colonias, con la idea de profundizar en sus muy variados vínculos: de los económicos a los culturales, pasando por los etnográficos y sociales, políticos y militares, administrativos y judiciales, ideológicos y religiosos, técnicos y científicos, artísticos, lingüísticos, literarios, etc.
Todas estas conexiones, articuladas como visión integral en cinco grandes secciones —Historia, Economía, Política e Instituciones; España y la cultura americana; América en España; Expediciones y Ciencia en América; e Historiografía del Nuevo Mundo—, se revelan fundamentales a la hora de entender en toda su complejidad los procesos de construcción de imaginarios e identidades que desembocaron en las independencias.

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petalosdelarosablancaLos pétalos de la Rosa Blanca (Amazon, 102 pág.). Investigación periodística de Sue Carrié de la Puente, subtitulada “Dos científicos chilenos durante la dictadura de Pinochet”.

Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la resistencia no se dejó esperar. Incluso en los mismos campos de concentración, como el Estadio Nacional, Tejas Verdes o Chacabuco, los prisioneros políticos buscaron la manera de estructurarse y comunicarse con el exterior.
La violencia impuesta por lo militares se desató a lo largo del país, y junto con acabar con los partidos políticos, sindicatos, juntas de vecinos, etc., también intervinieron las universidades: “El pro¬pósito de esta intervención era refundar las instituciones universitarias acorde a los nuevos pilares y principios impuestos por los golpistas. Para colaborar con la iniciativa, el ex director del Instituto de Filosofía de la Universidad Católica de Valparaíso, Juan Antonio Widow, elaboró un conjunto de recomendaciones que debían dar paso a la erradicación de la actividad política y, en especial, del pen¬samiento marxista de los campus universitarios. Entre sus acápites aconsejaba la expulsión de todos los académicos marxistas y de los estudiantes cuya presencia pudiera significar agitación social. Esto, junto con cerrar las unidades académicas supuestamente creadas para divulgar la ideología marxista”. Muchos profesores destacados en el campo de la ciencia fueron perseguidos y apresados, como los protagonistas de este libro, Romilio Espejo Torres (bioquímico), ex militante del Partido Comunista, y Boris Chornik Aberbuch (Físico), simpatizante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Ambos fueron detenidos, tortu¬rados y exiliados.
Poco se ha hablado de lo sucedido en el campo de la ciencia durante la dictadura, y cómo hombres sobresalientes fueron tratados como vulgares criminales. En ese sentido, Los pétalos de la Rosa Blanca es un aporte importante para sacar el tema a la luz. Escrito de manera eficaz y sin preámbulos innecesarios logra su objetivo tanto en el plano de la investigación como en el rescate de la memoria histórica.

Reseña de Alejandro Lavquén
Publicado en revista Punto Final nº 883/ Septiembre 01 de 2017

HISTORIA-DE-UN-PUEBLOHistoria de un pueblo. Destino de un Hombre. Monseñor Oscar Arnulfo Romero, de Yves Carrier, ediciones Caballo de Mar, Santiago de Chile, agosto de 2017. Traducción de María Garrido e introducción de Francois Houtart. 300 págs.

El libro de Yves Carrier es un verdadero tratado sobre la Iglesia que se construye alrededor del discurso y de la práctica de Monseñor Romero. Es la aplicación de la definición del Vaticano II, la Iglesia del pueblo de Dios que invierte la imagen piramidal de una institución definida por su estructura jerárquica. En estas páginas se revela la vida del pueblo creyente con su reserva extraordinaria de fe y con la traducción social de la misma. Un pastor acompaña a este pueblo, recodándole constantemente que el amor al prójimo debe prevalecer sobre los intereses de los más fuertes y que la esperanza de inspirar los momentos más oscuros de la existencia. Para Monseñor Romero es imposible concebir una iglesia abstracta y reivindicar la unidad artificial de la institución puesto que en su seno existen verdaderas contradicciones. Para él, la fidelidad de la Iglesia de Jesucristo exige la verdad (extracto del prefacio de Francois Houtart, de julio de 2009).

Yves Carrier es canadiense de expresión francesa. Laico y padre de tres hijos. Desde temprana edad viajó por América Latina donde convivió con el pueblo más humilde de México y Brasil.
Alternando años de estudio con presencia en terreno acompañó a la población desplazada por el conflicto armado en El Salvador y Guatemala.
Carrier es Doctor en Teología de la Universidad Laval de Quebec. Ha publicado varios libros sobre los inicios de la Teología de la Liberación en Brasil y Chile. Destacamos “Teología práctica de la liberación en el Chile de Salvador Allende”, publicado en Santiago de Chile por Ediciones Ceibo en el 2014.
Su tesis doctoral fue sobre el pensamiento de Monseñor Oscar Romero, el presente libro es una biografía histórica de Romero.
Desde 2009 trabaja como Director de Educación Popular y de Defensa de los Derechos Sociales CAPMO en la ciudad de Quebec, Canadá.

 


chepiques-carraraLos Chepiques de Romina Carrara, Minusculario ediciones, Rosario, Argentina, 2017.
De la inmensa constelación de seres imaginarios que han atravesado la historia, Carrara desprende uno, lo evoca, lo inserta en un momento y en un lugar y lo reviste de nuevos misterios. La criatura elegida es en casi todo igual a los humanos, excepto por su característica más sobresaliente: los ojos, la nariz y la boca se ubican en el pecho; carece de cabeza y cuello. Estos seres han sido descriptos, nombrados y representados por diversos referentes desde la Antigüedad. Naturalistas, cartógrafos, cronistas y adelantados han contribuido a alimentar este bestiario monstruoso, muchas veces con el fin de ilustrar informes de habitantes de tierras desconocidas. En épocas de la conquista de América, no pocas crónicas demostraban la creencia de que estos acéfalos, entre otras razas monstruosas, habitaban las tierras del nuevo mundo. En parte explicación de lo inexplorado y lo desconocido, estos relatos buscaban también alimentar el temor a lo extranjero, a lo extraño y distinto, justificando la aniquilación y la matanza en los territorios conquistados.
La autora de Los Chepiques se apoya en este sustrato imaginario compuesto de textos e imágenes, para generar con sus propias palabras y sus propios dibujos una visión singular. A lo largo de esta ficción ordenada en diez capítulos, recorre la huella de eventos históricos- desde la época de la conquista hasta mediados del siglo XX- nutrida de aquellas señales que han dejado las obras de arte: son reconocibles las alusiones a la literatura y la pintura argentinas. Imagina la autora una historia olvidada de registros perdidos que demostraban la existencia de estos seres monstruosos en el territorio del Río de la Plata.
El libro lleva por nombre “Los Chepiques”, nombre compuesto, según reza el primer capítulo, por “Chest” y “Speakers”, que significan “pecho” y “parlantes”. De esta manera denomina uno de los primeros cronistas (un corsario escocés) a los seres hallados en su exploración en tierras sudamericanas a fines del siglo XV. Escrito en un tono que alterna lenguajes como el enciclopédico, el documental, la parodia, la fábula, la historieta, el dibujo y la pintura, el libro apela a la tensión constante (que incluye a veces la contradicción) entre imagen y palabra.

Web de la autora: www.rominacarrara.com
Web de la editorial: http://minusculario.com/chepiques/

 


 

Ardua-Rolando-RevagliattiSe encuentra disponible para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, blogs u otras plataformas, sin previa autorización, la tercera edición electrónica (corregida) en PDF y en versión FLIP (Libro Flash) del poemario “Arduade Rolando Revagliatti. Se han agregado links recíprocos (de ida y vuelta desde el índice a los poemas y viceversa) para una navegación más cómoda por el documento. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero. Para acceder a la versión FLIP, directamente a través de la página de inicio del Sitio.
Ver: http://www.revagliatti.com/arduanee_e.html


PRIMERAS-RELIQUIASPrimeras reliquias. Isabel Araya, Editorial Hueders, Santiago de Chile, 2016.

Lo relevante de este segundo libro de Isabel ARAYA es que es muy bueno. Que lo haya escrito a los 75 años, tras una vida sin escribir, es menos importante. Ella vivió primero y después, en la recta final, se ha puesto a escribir.

El libro muestra una rica sensibilidad, su perplejidad ante lo que parece habitual, un fino humor, una aguda observación y con todo ello convierte sus vivencias cotidianas en mágicas reliquias.

Cada relato es como esos retazos que ella recogía en el taller de su madre y que guardaba como tesoros. No los consideraba desechables, pues provenían de un todo completo que había que reunir. La niña que ella era los ordenaba “a su antojo: los mayores los trenza con los medianos combinando sus colores: no rechaza a los pequeños, los separa como acompañantes en los paseos fuera de casa. Van apretados en sus manos, le preocupa que no se pierdan y sientan su cercanía.”

De la misma manera, cada relato es un pedazo del todo de su vida, de la unidad rota que hay que reconstruir. Cada fragmento es un trozo de algo más grande, hacia lo que apunta. Los seres humanos somos finitos y fragmentarios, aunque no todos nos damos cuenta. Isabel tomó conciencia de esto de modo desgarrador cuando tenía ocho años y murió su madre. Ella y sus hermanos quedaron como esos retazos dispersos buscando la unidad perdida. No recuerda su voz ni sus palabras, “tampoco me guardé nada de tus olores… Partiste dejándome trozos tuyos que no se apartan de mí”.

Durante toda su vida anduvo buscando eso que perdió. Nada lo puede restituir porque esa es la condición humana: ser un fragmento del todo. El vacío que somos lo intentamos llenar de muchas maneras. “Mi segundo esposo fue suplido por más hijos. Luego los hijos de mis hijos turnaron a sus padres y yo me he iniciado en suplirme conmigo misma”. La herida que somos está abierta y no cicatriza. El arte, la escritura es esa suplencia. De esa herida brota la escritura, la sangre y las lágrimas se convierten en escritura.

Frente a la irremediable desolación el remedio que encuentra es el consuelo del arte. El arte es creación en la belleza, una especie de amor. Solo el amor es más fuerte que la muerte, un amor insaciable y que renace de sus cenizas.

En este segundo libro de Isabel ARAYA hay una honda melancolía, una incurable tristeza, un dejo de escepticismo, pero no se hunde en la desesperación. Su escritura es el intento de salir del laberinto.

No elegimos lo que nos pasa, pero sí lo que hacemos con eso que nos pasa. La fatal orfandad que todos los humanos tenemos y que para Isabel fue un hecho desgarrador de la infancia, la convertirá en fuente de creación artística. El exilio que le tocó vivir y que la llevó a experimentar el extrañamiento lo transformará en solidaridad con los otros extraños.

Estamos frente a un libro profundo que toca el misterio de la existencia humana. La inquietud metafísica se resuelve en ardua búsqueda a través del arte. Hay también humor, una forma de tomar distancia y de convertir el dolor en leve sonrisa.

Rescatando esos retazos de su vida, Isabel nos invita a ver el Gran Todo o la Gran Madre de donde provienen.

Domingo ARAYA
Bogotá, agosto de 2016.

Edición inglesa de La Parrilla.

The Grill, by Adolfo Pardo (Author), Scott Spanbauer (Translator).
Published by Veliz Books in january, 2017.  P.O. Box 920243. El Paso, TX 79912. info@velizbooks.com

Literary Nonfiction. Latino/Latina Studies. Translated from the Spanish by Scott Spanbauer. LA PARRILLA by Adolfo Pardo is the account of a young woman detained and tortured during the Pinochet dictatorship. It was originally published in 1981 with the intention of bringing awareness to what was happening in Chile at the time. Now for the first time in English, THE GRILL, is an important historical document that relates the atrocities of this dictatorship. According to the editor, critic, and essayist Vicente Undurraga, “the story’s merit, what gives it interest that goes beyond its documentary value, is its non-accusatory, but instead descriptive nature, and its less ideological and Manichean than human (too human) plot.”

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Esperando el destino.
Otra novela de Alejandro Marin.

Blog: cortemoslacarajo.blogspot.com

Historia que comienza en una fiesta de beneficencia en el sur de España; pasa por Asunción, capital del Paraguay; por ciudad del Este, capital de ilicitudes; por zonas depauperadas de la Argentina y recala en Buenos Aires.
Nuestro ya amigos, Jordi Gonorria, economista y cocinero y el ex comisario Quito Verdudo, se dan de cara con mafias dedicadas al tráfico de personas y con los políticos que las apañan.
Una historia dura, trazada por la fatalidad del destino, que así como nos divierte en algunos pasajes, en otros nos carga con la angustia que produce esta moderna manera de esclavizar y de abusar de los desamparados.
Como es costumbre, los acompañan los amigos de siempre y personajes surgidos de la historia, de la literatura y hasta de la cinematografía. Y finalizan tropezando con revelaciones sobre temas de máxima actualidad e interés.
En el itinerario, nuestro economista cocinero disfruta de a ratos y sobrelleva de a otros sus jeroglíficos sentimentales y eróticos. Y se da tiempo para ofrecernos apetitosos platos, historias de ollas y sartenes y actualidades sobre economía y sobre economistas.
Una amena narración que transcurre en las postrimerías de la estrafalaria “década ganada”.

Disponible para la compra en Tienda KINDLE de AMAZON

Gumersinda Rodriguez Villavieja <gumerrodriguezvillavieja@gmail.com>
10 de marzo de 2017

angel-abrigoPoli Délano. Un ángel de abrigo azul. Santiago, Ceibo Editores, 2016.

A primera vista, Un ángel de abrigo azul ofrece una visión testimonial de Chile en el período comprendido entre 1954 y 1968 —época de gestación de un movimiento de izquierda que culminaría con el ascenso a la presidencia de Salvador Allende. Testimonio en el cual se incluye parte de la trama biográfica del autor. Sin embargo, en “lo real histórico”, se entreteje la ficción en un caudal narrativo de dos aguas que desestabiliza la separación tradicional entre ambas categorías. Resulta así una novela donde algunos personajes son claramente identificados (Rubén Azócar, Roberto Falabella, Jorge Teillier) mientras otros se presentan en clave (Enrique Lihn como Quique Lizama, Poli Délano como Manuel).

Dentro del valioso caudal histórico que ofrece esta novela, se destaca la figura del intelectual de la época—radicalmente diferente al de nuestros días aislado en su computadora y en un entorno histórico marcado por lo que Lyotard llamara la muerte de las meta-narrativas que, en la década de los sesenta, constituyeran sólidos horizontes ideológicos antes del predominio de la globalización y la economía neo-liberal. Las tertulias en casa de Rubén Azócar y Roberto Falabella son los centros de sociabilidad donde el diálogo intelectual y artístico se combina con la amistad y los placeres del comer y el beber. En un mundo dividido por la Guerra Fría, el compromiso político, íntimamente ligado al quehacer artístico, es, en muchos sentidos, “una razón de ser” y parte integral de la identidad del sujeto intelectual, como postulara Gramsci. En Un ángel de abrigo azul, escritores y estudiantes manifiestan su conciencia política participando en manifestaciones callejeras, pegando carteles en las murallas e incluso visitando las poblaciones en un devenir histórico en el cual se une la élite letrada con los trabajadores. (“Estudiantes con obreros defendemos el puchero”).

Como trasfondo, se da en esta novela, una interesante recreación de los espacios de la época: Cartagena, Lautaro, Chiloé, la cartografía del Santiago que fue y sus lugares de encuentro (La Piojera, Las Tejas, el City Bar) en un ambiente cultural de películas, tangos y boleros que ponen de manifiesto lo que, en aquellos años, se llamaba “la sensibilidad de la época” invadida ya por los medios de comunicación masiva. Santiago es el escenario de la historia y como tal, cambia constantemente: de la ciudad sitiada por la represión del gobierno de Ibáñez al campo de batalla en las manifestaciones política del 2 de abril de 1957, de la ciudad que invisibiliza las periferias urbanas creadas por la injusticia social a la toma de terrenos que diera origen a la creación de la emblemática población La Victoria.

Desviándose de las riberas del testimonio histórico, Poli Délano infunde en dicho ámbito, la escritura de ficción creando una novela que tiene como personaje central a Jorge Teillier. Se narran así sus primeros años en Santiago, como estudiante del Instituto Pedagógico—verdadero enclave cultural y político de la época. Es, sin duda, relevante la caracterización de Teillier anclada tanto en su poesía como en elementos biográficos que ponen de manifiesto su nostalgia por la aldea, su relación con su primera esposa Priscilla, su espiritualidad en un mundo pragmático. Y es desde la ficción que Poli Délano entrega, de una manera metafórica, la fe que Jorge Teillier (“el ángel) tenía en el amor. Víctima del terremoto de 1960, entre las ruinas de una ciudad devastada, lo encuentra Nora, el ángel de abrigo azul, cuyo diario en contrapunto con la narración principal pone en evidencia su amor secreto, desde la adolescencia, hacia el poeta.

La novela nos entrega así un mensaje que, en el contexto de desastres naturales, como el terremoto de 1960, y desastres políticos como la feroz dictadura militar arroja una luz positiva en un presente signado por la despersonalización y valores degradados.

Lucía Guerra, académica y escritora.

La vieja y otros cuentos

La vieja y otros cuentos

La vieja y otros cuentos de Andrés Vidal.
Presentar este libro La vieja y otros cuentos de Andrés Vidal, publicado por TEGE (taller escuela gráfica y editorial) es ya otro cuento. Es curioso el periplo que este libro ha realizado. Impreso en Jaén, Andalucía, España, luego presentado en Praga y ahora lo tenemos en Santiago. Vidal, formado en Historia y Filosofía en la U. de Chile y hoy residente en Praga nos sorprende con este conjunto de narraciones en que es capaz de dar una nueva vuelta de tuerca al realismo débil que domina la escena literaria.

El puñado de narraciones que lo componen dan cuenta de diversas temporalidades narrativas que reclaman al lector una toma de distancia entre uno y otro, quizás se asemeje a la experiencia que vivimos cuando olemos un perfume y debemos entre uno y otro aspirar aromas a café para abandonar la fragancia anterior. Cada historia demanda de nosotros una suerte de paréntesis para emprenderla con la siguiente.

Destaco, en este libro, su economía narrativa. Al leerlo recordé aquel ensayo de Eco sobre la pereza de los textos, de aquella flojedad que remitía al “innecesario contarlo todo”, que si lo llevásemos a cabo jamás tendría fin una historia; digamos que contar menos y deliberadamente menos, hace infinitas las historias. Sin duda que el mejor ejemplo de aquello es el libro de Carver de qué hablamos cuando hablamos de amor.En que la manodel editor colaboró en esa economía, y con acierto. Recordemos que posteriormente se publicó Principiantes, en la versión previa al paso por la poda editorial, lo que significó un voluminoso ejemplar que duplica en páginas al anterior. Yo me quedo con el primero, como decía Couve “me gustan los libros que no hacen lomo, que casi no se ven en los anaqueles de las librerías.”

Destaco la capacidad descriptiva de Andrés Vidal, en que hechos tan nimios como los del primer cuento De Viaje se construyen a la manera de una fotografía hecha con Zoom, se trata de un acercamiento a esas actividades menores que realizan en los viajes interurbanos esos seres anónimos que el realismo busca elevar a literatura. Es allí donde un pequeño guiño al cine abre nuevas compuertas narrativas que solo están en potencia en el texto a la espera que el lector se deje llevar por la imaginación.

Es esa acción escritural que valoramos en Vidal en pos de una experiencia que se sigue escribiendo en nosotros.

Le deseamos muchos lectores a La Vieja y otros cuentos. Sirvan estas palabras como invitación a su lectura.

Gracias.

TT
Santiago miércoles 18 de enero 2017


piedrasEl lado más crudo de un espacio reconfortante. Sergio Pizarro Roberts, Piedras a la oscuridad, Valparaíso, Ediciones Altazor, 2016

¿Qué sucede cuando uno se enfrenta a un poemario? Hago esta pregunta necesaria porque enfrentarse al poema parece infundir algo de miedo en nosotros. Personalmente la poesía siempre me ha parecido una travesía del todo vertiginosa donde el lector debe arriesgarse mucho y en la que nunca se sale ileso o ilesa. Esa idea me recuerda especialmente las palabras del filósofo alemán Hans-Georg Gadamer: “La obra de arte que dice algo nos confronta con nosotros mismos. Eso quiere decir que declara algo que, tal y como es dicho ahí, es como un descubrimiento; es decir, un descubrir algo que estaba encubierto. En esto estriba ese sentirse alcanzado. ‘Tan verdadero, tan siendo’, no es nada que se conozca de ordinario. Todo lo conocido queda sobrepasado. Comprender lo que una obra de arte le dice a uno es entonces, ciertamente, un encuentro consigo mismo”[1]. En otras palabras, enfrentarse a la posibilidad del poema es aventurarse a encontrar dentro de uno la alternativa de lo no conocido, algo así como un mar nuevo donde estrenar el coraje. Quizás la estrategia vital del enfrentamiento con un yo por descubrir.
Hablo de viajes y mar porque Piedras a la oscuridad [2] –que es lo que nos convoca- es de puño y letra de Sergio Pizarro Roberts (Santiago, 1964- ) poeta que ha estudiado y trabajado muy cerca del mar (estudió en Valparaíso y reside actualmente en Viña del Mar). Como primera cosa se descubre un libro tremendo, un libro terrible. Tremendo, porque pasadas las 41 páginas de su extensión estas nos siguen acompañando por los días siguientes a su lectura y terrible porque el libro se refiere a lo que nadie quiere: quedarse solo un momento arrojando piedras a la oscuridad. Leer los poemas de Sergio Pizarro Roberts es entender las posibilidades que tenemos de sobrevivir. Su lectura me hace pensar mucho en Santiago o quizás en la idea de una ciudad (es posible que me acose esta imagen por que las composiciones están trazadas de manera tal que conciernan plenamente a las cuestiones que acosan al hombre citadino: como la ilusión de la compañía y el hostigamiento de la prontitud como un fantasma desmesurado sobre todas las actividades realizadas). En los versos que abren el libro se nos advierte el vértigo: “[…] ofrézcanme un cuchillo para que se corte el cordel de mi nombre / quiero ser el torrero que abandona la torre”(11). Salir corriendo siempre es una opción, pero no en el poema. Prueba contundente de esto es que el autor continúa escribiendo. Finalmente, nadie le ofreció un cordel para que cortara su nombre y es un hecho que nunca abandonó la torre. A este, le siguen muchos otros escritos que hacen de Piedras a la oscuridad un libro diverso, de múltiples estilos y con una noción de belleza muy delicada. “La escritura en el suelo”, poema que es la historia de dos niñas en una playa, en la que una le escribe algo a otra para contemplar finalmente como una ola se lleva la grafía, es por decir lo menos, el recordatorio de que a pesar de lo volátil de todo cada parte sigue valiendo la pena: es necesario sobrevivir.
Quiero mencionar también el poema “El libro de la posmodernidad” como el retrato descarnado de una clasificación bastante cuestionada y que el poeta compara con una fiesta de amigos donde nadie entiende nada. Entonces, todas las piezas del poemario proponen un viaje eminentemente dispar, lo que constituye una virtud. No hablo de una arquitectura de poemas “mejores” y otros “peores”, sino que pienso que los asuntos que rozan los versos en cuestión, abordan asignaturas diferentes. Todas reunidas en pos de la temática general: el viaje. Quizás también la de una especie de “manual de la sobrevivencia” dadas las incontables ocasiones en que nos rescata con su propuesta de un gesto sutil, es decir: atrapar momentos cotidianos y, con bastante delicadeza, mostrarnos cuánto los hemos olvidado. En pocas palabras, la función principal de la poesía. Es por esta última concepción de la sobrevivencia que pensaba bastante en la idea de la ciudad (sobre todo en esa ciudad que aplasta lo común, lo habitual, haciéndolo desaparecer y produciendo entre nosotros y los momentos corrientes una distancia tenebrosa que se inmiscuye en lo que significa sentir de manera saludable ), estos gestos poéticos incluidos en Piedras a la oscuridadllenos de la mejor tradición poética pero también muy frescos y actuales y por qué no decirlo, con un sentido del humor bastante especial, también nos enseñan lo que no habíamos visto: la alternativa de asir el poema en la oscuridad, de enfrentarnos a lo que no teníamos previsto y de darnos cuenta por fin el valor de la incertidumbre a la sombra del eco de estas palabras: “amaneces en su cama / que es también la última de su infancia” (16), “[…] las cortinas que permiten ver a trasluz / seducen las formas de lo que está prohibido[…]”(17), “me dicen que cuente una historia / […] me sugieren descubrir el oscuro paisaje de los ciegos”(22), “La última palabra no será angustia entre nosotros”(23) “estás incluso donde no estás y eso es morir”(32).
En definitiva, esta es una obra que se agradece. Se agradece por su enorme sentido de la realidad, por entender lo que está pasando con el ser humano hoy y ponerlo por escrito. Porque en ese gesto está la nobleza de publicar un poemario como este, de entender lo propio como algo que también puede ser colectivo, en este caso, esa sensación enfermiza que tiene Occidente por las certidumbres y por el constante olvido de los momentos. Teniendo en cuenta esas dos cosas este libro es un logro de Sergio Pizarro Roberts pero que no se queda sólo en la novedad. Diría que es más una estadía en un lugar cómodo e incómodo al mismo tiempo. Un lugar que puede sacar desde dentro del lector su lado más cobarde o el más valiente. Sin duda estamos frente a un gran libro y como dije antes se agradece la osadía.

[1] Hans-Georg Gadamer, Estética y hermenéutica, Madrid, Editorial TECNOS/Alianza, 2011, p. 60.
[2] Sergio Pizarro Roberts, Piedras a la oscuridad, Valparaíso, Ediciones Altazor, 2016
Reseña de José Luis Catalán
Publicada el 2 septiembre, 2016 en
http://www.letrasenlinea.cl/

medusa“Porque hay cosas que no se pueden decir, que sólo se pueden mostrar”: Medusa de Ricardo Menéndez Salmón

Ricardo Menéndez Salmón, Medusa, Seix Barral, Barcelona, 2012

Medusa cuenta la historia de Prohaska, fotógrafo, pintor y cineasta que se convierte en un testigo excepcional de los horrores del siglo XX, en cuanto encargado de fotografiar las violencias del Terzo Reich. Prohaska fotografía y filma sin comentar, sin dar juicios: por eso se considera la personificación de todos los hombres que frente a la violencia no hacen nada para evitarla. Sus fotografías fijan lo que ha pasado para no olvidar, porque las imágenes valen más que las palabras.

Las fotografías como testimonio del pasado nos dicen algo y al mismo tiempo llenan los espacios vacíos, donde no llegan las palabras y la memoria. Cuándo Prohaska fotografía los campos de concentración, lo hace porque “enseñar” resulta más importante y potente que “decir.”

La fotografía no tiene ni un pasado, ni un futuro. Ella representa sólo el momento de su realización: cada variación de contexto altera los parámetros de referencia e influencia nuestra comprensión de su original significado. El papel del observador es buscar el verdadero sentido de lo que se mira, poniendose en el lugar del fotografo original, porque cada fotografía simplemente es el fruto de una decisión del mismo fotografo, que decide cuando merece la pena registrar lo que mira.

Reseña de Sara Cerquetelli

Zenobio Saldivia

Zenobio Saldivia junto a su nuevo libro.

Cinco Jesuitas Relevantes en América y su aporte a las Ciencias
de Zenobio Saldivia en colaboración con Felipe Caro, Ediciones Universidad Tecnológica Metropolitana
Santiago, Chile 2016.

Recientemente en el marco de la Feria Internacional del Libro, en Santiago de Chile -al igual que en años anteriores- el académico e investigador de la Universidad Tecnológica Metropolitana, y Director Internacional de Cultura de Prensamérica Internacional, Dr. Zenobio Saldivia Maldonado, presentó un nuevo libro. En esta ocasión Cinco Jesuitas Relevantes en América y su aporte a las Ciencias, escrito en colaboración con el Licenciado en ciencias criminalísticas y también investigador Sr. Felipe Caro Pozo. Se trata de un trabajo sistemático de más de tres años de reflexión y de acopio de información bibliográfica especializada, que da cuenta tal como indica el título del mismo: de la vasta producción sobre tópicos de la flora y fauna vernáculas, potamología, geografía y otros temas de Historia Natural, lingüística y estudios costumbristas sobre América que realizaron los jesuitas seleccionados en este ensayo. Esto es, José de Acosta (1540- 1600) en Perú, Antonio Ruiz de Montoya (1585- 1652) en Paraguay, Juan de Velasco (1727- 1792) en Ecuador, Juan Ignacio Molina (1740-1827) en Chile y José Gumilla (1686- 1780) en Venezuela.


clara-sanchezLa voce invisibile del vento, Clara Sánchez, Garzanti Libri Srl, Milán, 2012, 360 pp. Traducción de Enrica Budetta. Títulooriginal: Presentimientos.

¿Nunca te has despertado con la sensación de seguir dentro de un sueño?
Á través de una estructura sencilla, Clara Sánchez nos traslada a un mundo paralelo. Después de un accidente, Julia queda suspendida entre sueño y realidad, y sólo su instinto de supervivencia podrá guiarla hasta reencontrarse con su familia. Durante esta aventura irreal, pero muy familiar, lo único que nos salva es el amor. El amor por la familia, por el marido y por los hijos.
Gracias a los sueños descubrimos muchos detalles, muchos secretos y muchas revelaciones de la realidad. Lo que pasa a la pareja de la novela, Félix y Julia, es una metáfora de la vida que sigue como una rutina, pero a veces es necesario que suceda algo fuerte para recomenzar a vivir. La rutina en efecto anula la atención y la importancia que nos damos a los gestos cotidianos.
Un acontecimiento puede devastar la vida, desestabilizar y anular todas nuestras certezas. Un instante y todo cambia. En estos momentos cada uno de nosotros se da cuenta no sólo de los verdaderos problemas, de los errores y de los secretos de nuestra vida, sino también de lo importante y lo necesario y empezamos a luchar con todas nuestras fuerzas para conseguirlo.
Se trata de una novela que describe la necesidad de encontrar protección en la familia, pero al mismo tiempo cuenta de una necesidad silenciosa de libertad, de coger todas las oportunidades que se muestran, de seguir el instinto en cada instante y sobretodo de escuchar la voz del viento que nos tranquiliza. Julia sabe que tiene que confiar sólo en su fuerzas y en el viento (de aquí el título italiano) para salir de su sueño. Porque con el problema siempre llega la solución.
En el sueño todas nuestras barreras caen, nuestros miedos llegan a ser reales y los sueños más secretos se hacen claros frente a nuestros ojos.
Basada en esta novela de Clara Sánchez, en 2014 se llevó a la pantalla la película Presentimientos dirigida por Santiago Tabernero y protagonizada por Eduardo Noriega y Marta Etura.

Reseña de Sara Cerquetelli

Ya ntsutsi de gätu (Besos de colibrí) y Näthähude gakähä, de gat’afi (Empáchense de tunas y de miel) de Felipino Bernal Pérez (autor) y JéssicaSalinas Ramírez (ilustraciones), Universidad Intercultural del Estado de Hidalgo, México, 2015.

“Los que escribimos poesía en lengua hñähñu¹ somos bilingües y hemos tenido que hacerlo para sobrevivir… escribimos en hñähñu porque es nuestra primera lengua… porque se nos da la gana”. Estos planteamientos son centrales en los 70 poemas que conforman la obra del autor en dos volúmenes: Ya ntsutsi de gätuy Näthähu de gakähä, de gat’afi.

En la contraportada de ambos ejemplares se matiza que los poemas fueron pensados para niñas y niños, no obstante el público lector puede ser mucho más amplio, incluyendo desde luego, a la población joven y adultahñähñu, a quienes investigan desde miradas externas e internas esta cultura, o quien simplemente guste de leer. Esto es posible porque Bernalseñala de manera breve pero sumamente sustanciosa en hñähñu y luego en español,elementos que tienen un significado y sentido peculiar para quienes vivencian la identidad hñähñu en el Valle del Mezquital en el Estado de Hidalgo, en México.

Los textos se presentan primero en hñähñu, lengua desde la cual los poemas tienen un simbolismo único que seguramente cambia cuando los leemos en español. Este hecho presenta un problema complejo que se relaciona con discusiones de antaño en la filosofía respecto a latraducción y la interpretación, pues la primera en síntesis refiere a “palabras vacías”, mientras que la segunda conlleva significados que tienen sentido sólo si se relacionan con la identidad hñähñu.

En los poemas podemos encontrar analogías aparentemente sencillas pero que implican parte de la compleja vida cotidiana hñähñu. Entre ellos, el que inaugura la obra “Zit’uuahñähñu” (Piececitoshñähñus) alude al camino, a la continuidad intergeneracional de la cultura hñähñu. Desde las tunas podemos leer pero también conocer e imaginar la biodiversidad característica del Valle. El autor centra la mayoría de sus poemas enciertos valores como la amistad, la ayuda,el pedir las cosas por favor y dar las gracias, dar besos y abrazos; y emociones como la alegría,que si bien no son exclusivos de la cultura hñähñu, en este caso presentan contenidos singulares.Los poemas hablan también del cuidado del cuerpo, de la Tierra y de las los animales;de la importancia de la familia, la organización familiar, el trabajoper se y el trabajo en equipo. La familia sin embargo no refiere solamente a relaciones actuales de consanguineidad, sino a una familiaridad simbólica con los ancestros (los abuelos). Entre líneas, el autor otorga un lugar importante a las mujeres que ejercen la maternidad, destacando no sólo su posibilidad de dar vida (en sentido biológico); sino la responsabilidad, la necesidad y el valor de dar y reproducir la vida en clave sociocultural.

La narrativapresenta la visión del mundo de las y los hñähñu desde una perspectiva emic, la del autor y la ilustradora, quienes enfatizan el ciclo de vida, uno que no es antropocéntrico; sino que dota de vida ala Tierra misma, al viento, al polvo a las nubes y a Todos Santos; a animales como el gallo y la gallina, el gato, el conejo, el burro, las mariposas, las hormigas o el colibrí; al espacio y a untiempo que no es lineal y unidireccional sino constante y continuo. El cielo, el amanecer, el día y la noche así como las plantas y los alimentos comoel maíz, las tunas, la miel o las flores, el algodón, los mezquites, los magueyes y los huizaches; las gotas de rocío, los cerros y el Santo Patrón asociado con la fiesta y la paz, también tienen vida propia. Igualmente, podemos hallarseres como la bruja, una que usa rebozo y no una escoba. Desde su estar en el mundo, el autor y Jéssica Salinas (oriundo y oriunda de la región)relacionanlos paisajes con la biodiversidad, el conocimiento ancestral y la cultura; haciendo hincapié siempre en el posicionamiento y cuestionamiento político desde la identidad étnica. Su trabajo conjunto hace evidente un conocimiento vivido del contexto del que hablan y dibujan.

La obra de Felipino Bernal aborda los sentimientos y las emociones, no en el sentido clásico y estético de la poesía romántica;más bien nos habla de emociones y sentimientos otrosque tienen lugar en la cotidianidad, como el miedo ante la posible ruptura abrupta de la cultura hñähñuque puede verse en el horizonte “ngurab’ifi” (como el humo), o la preocupación por la deforestación; pero los sentimientos implicados también encarnan la resistencia política desde la apropiación de la palabra y de la poesía, a partir de la escritura desde la “primera lengua”. El autor cuestiona así el sistema educativo todavía hegemónico en México, por ejemplo a partir de las 9 vocales en lugar de 5, “¿hanjahintoxankagigaoforahñähñub’ugehnamahñästateb’e?” (¿Por qué nadie me enseña a escribir hñähñu si es el idioma con el que he crecido?), “¿to’ogakamfri? Ha mangujo’o ya punijo’o ya mexe, honseya zi anima ñäuima dad” (¿a quién creerle? En mi casa no hay brujas no hay arañas, sólo ánimas platicando con mi papá). No obstante el autor no cae en la tentación de pretender ser purista respecto a la cultura hñähñu, sus poemas hacen referencia a procesos culturales dinámicos, siendo unos de ellos precisamente la educación escolarizada, en el cual hay convergencias y desencuentros entre un sistema educativo homogeneizante y otro que trata de reivindicarse a sí mismo en el día a día.

(1) Hñähñu es una variante de la lengua indígena otomí en México.

Reseña de Lourdes Raymundo Sabino

Lourdes Raymundo Sabino es una mujer pjiekak’joo de nacionalidad mexicana, con maestría enantropología  social porelCentro de Investigaciones y estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS-DF), y  licenciatura en  sociología  rural  por laUniversidad Autónoma Chapingo. Ha participado en diversos eventos académicos nacionales  e internacionales. Ganó el segundo lugar en el concurso de ensayo iberoamericano “¿Por qué  sigo  siendo  católica?-2014”. Es  autora  del  libro “Eso nos pasa por ser mujeres”. Mujeres nahuas entre la violencia y la agencia (2015). De agosto del 2014 a la fecha, labora como docente en la Universidad intercultural del Estado de Hidalgo, donde organizó el “1er Encuentro sobre Género y Desarrollo Sustentable: conocimientos, problemáticas y acciones” (2016) y coordinó  junto  con  Jacques  Galinier el  taller “La  noche de  los niños.  Encuesta etnográfica  e iconográfica” (2016). Fue ponente en el curso básico “Derechos delos pueblos indígenas”, coordinado por Francisco López Bárcenas (2016).
Contacto  (institucional): l.raymundo@universidadinterculturalhgo.edu.mx
(Personal): lourdes_rs87@hotmail.com

un-angel-de-abrigo-azulLos personajes protagónicos de esta nueva novela de Poli Délano son escritores ligados al Instituto Pedagógico de los años 50 (siglo veinte, cambalache) y a las enseñanzas de maestros exteriores a la universidad. Nutridos de la savia latioamericanista del Canto General, más que la edad, los une la afinidad ideológica y la pasión de escribir y reflexionar, en una época convulsionada por la Guerra Fría que envuelve al mundo y cuyas repercusiones y secuelas se viven en Chile. Con el trasfondo santiaguino del estallido social del 2 de abril de 1957, y de las primeras tomas de terrenos emprendida por trabajadores que sobrevive en condiciones misérrimas, se cruzan los amores, las ideas y afanes de este grupo que han formado el poeta Jorge, el profesor y novelista Rubén, los jóvenes narradores Rolando y Manuel, y Lucho, el muchacho pensador amante del tango, grupo que además participa con frecuencia en las apasionadas veladas en la casa ñunoina y generosa del compositor Roberto Falabella, apodado en la época como “el Mozart chileno”. Una década que termina sacudida, en la cronología de la política mundial, por el sismo de la revolución cubana, 1959, y en Chile marcada por la devastadora catástrofe natural de Valdivia en 1960.

Reseña de Juan Camilo

zombies-en-la-moneda

Zombies en La Moneda VI: ¡Estamos en guerra, señores! Portada.

Zombies en La Moneda VI: ¡Estamos en guerra, señores!
Mythica Ediciones, Santiago 2015. 134 págs.
En mayo del 2009 se realizó el lanzamiento de cómic más apoteósico que se recuerde, en el Centro Cultural de España con una banda de rockabilly tocando en vivo (Vodoo Zombie), decenas de cosplayer zombies y centenares de personas repletando el recinto. Se trataba del primer tomo de “Zombies en La Moneda”, en cuya portada se veía a Michelle Bachellet (en su primer periodo de gobierno), con una moto sierra en ristre y trepada a un volcado vehículo policial, haciendo frente a una horda zombie.

Comenzaba así la historia del cómic chileno más vendido en los últimos 20 años. La saga cuenta una historia en tiempo real, sobre un universo paralelo en donde una plaga zombie comienza a esparcirse por la capital de Chile. Los tres primeros libros abarcan desde el primer gobierno de Bachellet, la campaña presidencial posterior y la elección de Sebastián Piñera. Hoy los tomos individuales son casi inencontrables, pero el tomo recopilatorio Saga Santiago, va en su quinta reedición. Dado el éxito, la plaga regresa en el tomo IV: Misión Valparaíso. Los zombies parecían haber sido derrotados pero ahora están de vuelta en la sede del Poder Legislativo (Valparaíso). El tomo V: “Terremoto”, incluye una reversión del devastador terremoto apodado “27F”. La saga concluye con el tomo VI: “Estamos en guerra, señores!”, trayendo de regreso al muerto más esperado por todos los lectores de la saga, mostrando además a una Bachellet de hoy, agobiada y derrotada por las circunstancias. La política, la sátira y la crítica social nunca antes se vieron así.

Creador(es): Manuel Mella Vilches, Gonzalo Gorigoitía, Kobal
Guionista(s): Manuel Mella Vilches, Marco Rauch, Kobal, Ángel Bernier, José Lagos.
Dibujante(s): Huicha, Cristóbal Jofré, Manuel Mella Vilches, Ronny Tobar, Sebastián Lizana, Jade González, Caoz, Nelson Daniel.
Características del tomo:
17 x 24 cms., cerrado.
134 páginas en blanco y negro, papel bond ahuesado.
Portada color, con solapas de 8 cms.
Encuadernación rústica, cosido y pegado hot-melt
ISBN 978-956-8831-21-9
Precio Normal: $9.000
Precio Suscriptor: $8.100
Mas info en:
http://www.mythicaedit.com
mythica.ediciones@gmail.com

cronicas-censurablesCrónicas Censurables de Ernesto De Blasis, Ediciones Del Fin, 2016.
El destacado escritor aconcagüino ya mencionado, vuelve a la palestra con este texto que aglutina diversas crónicas que habían sido ya publicadas sueltas en años anteriores, en diarios tales como El Valle de San Felipe y en El Trabajo. Se trata de cortes históricos memorísticos sencillos que aluden a la realidad cultural del Chile contemporáneo y del mundo en general; por ello es frecuente en estos discursos dejar algunas miradas críticas y levemente irónicas sobre la política contingente de hace algunas décadas, sobre la idea de cultura de los aconcagüinos, sobre el arte universal o acerca de contextos y terruños locales como el pueblo de Putaendo, Jahuel, o Rinconada de Silva por ejemplo.
Llama la atención en este tipo de prosa, como el autor va introduciendo en cada crónica tanto las características más relevantes sobre el tema que está abordando cuanto sus propias observaciones sociológicas sobre el asunto. Y esto es interesante desde un punto de vista expositivo y metódico, puesto que cada crónica no pasa más allá de dos carillas. Así por ejemplo en su crónica titulada “Comunicación”, el autor tras identificar los diversos medios socioculturales y tecnológicos y del cyber espacio en general, que facilitan o difunden la comunicación actual; la matiza con cuestiones del zodíaco, con sus observaciones acerca de cómo en algunos países como China y Cuba, utilizan mecanismo para frenar el flujo de las comunicaciones sobre todo cuando aluden a cuestiones de la política contingente, y enseguida remata con otra de sus observaciones y su toque de fina ironía en estos términos: “…Un tipo que va rajado en su auto hablando por teléfono , se pasa un disco pare, causa un accidente, que clase de comunicación es esa. ¿Cuál es el mensaje?” (p. 60) y así sucesivamente.
Pero no sólo llama la atención por su estructura metódica como mero acopio de crónicas, también porque el contenido de las mismas deja de manifiesto una idea de la cultura, del país y de la sociedad actual de muchos chilenos, como adelantáramos al comienzo. Y en relación a la cultura regional, por ejemplo, De Blasis, deja claramente introducido en el imaginario colectivo, la obra de autores como el poeta y pintor Carlos Ruiz Zaldívar, o el escritor y ensayista Benjamín Olivares, entre otros.
En suma un texto ameno, que presenta una visión sociocultural desde Aconcagua para Chile, sobre tópicos universales y que se percibe muy matizada con pinceladas históricas, con cuadros costumbristas, y perfiles sociológicos y políticos, que invitan a la tolerancia y a pensar.

Zenobio Saldivia M.
Septiembre 2016

El insoportable paso del tiempo.
Francisco Rivas: El insoportable paso del tiempo: Nunca la muerte siempre. CEIBO Ediciones, 2016.

Al entrar en el luminoso laberinto de esta obra, El insoportable paso del tiempo, de Francisco Rivas, tiene sentido hablar de la dicotomía de forma y contenido. El acto de escribir, por naturaleza, es un acto de un contenido y maneras únicas. Cien años de soledad no pudo escribirse de otra manera, igualmente Pedro Páramo o Adiós a las armas. En los casos referidos –como en esta novela -la forma responde a las necesidades expresivas vitales que en un momento particular el creador se ve enfrentado a semejante odisea. Dicho brutalmente, esta novela no pudo ni se podría escribir sin las venas, el corazón y las inasibles inquietudes que caminan por el imaginario de Francisco Rivas. Más aún, trasunta en ella la figura de sus demás libros, algunos efectos en las imágenes y en los diálogos, figuras literarias que Rivas retrata de forma singular.

Al avanzar por sus páginas uno percibe un valioso asunto: que tiene episodios que los aspirantes a la novelística pueden considerar como buenas herramientas para su cultivación creativa.

En efecto, existe una literatura y un arte que es austero. Eso que los anglosajones llaman “economía del lenguaje”. Pero también hay una literatura y un arte que es frondoso, caudaloso, copioso como las aguas de un río, y que muchas veces, al no darnos cuenta que vivimos en Sudamérica, no le prestamos la debida atención ni el valor universal que contienen. La plenitud de la obra de Rivas se enmarca en el maravilloso caudal de nuestro continente, no únicamente por intermedio de las fuentes de conflictos que plantea, sino por el fabuloso lenguaje que fluye hasta dejar casi sin respiración.

Si tuviéramos que fichar ante la cámara esta obra, diríamos: se trata de un libro desbordante, torrentoso, lleno de “polenta existencial”, una placa de la geografía de Latinoamérica y no sólo de Chile, un texto exuberante y crudo,con cruces y entrecruces de los más diversos problemas que pasaron y siguen pasando en la monótona consigna diaria.

Tengo la certeza de que Carlos Fuentes o Mario Benedetti,no hubieran dudado en señalar que Francisco Rivas dio a luz esa “novela rosa” que se presenta antes de elevar vuelo a la reencarnación, como tal vez lo piensa el autor.

Una vez, en Cartagena de Indias, donde residía García Márquez, dijo que los escritores siempre estábamos buscando un libro. Que en cada texto parido se notaba esa exploración incesante, acaso obsesiva, no menos perseverante ni disciplinada. Así, antes de El viejo y el mar, o de Rayuela, hubo de esos magistrales autores publicaciones previas, verdaderos ensayos de lo que tiempo después dispondrían como obra total. He percibido en esta portentosa novela que Rivas mantieneel mismo espíritu, como el aliento mayor de muchas tentativas que le precedieron.

En los anteriores libros de Francisco, por ejemplo,El informe Mancini, Los mapas secretos de América Latina, Pequeña Leyenda de una ciudad ocupada, Martes Tristes o El pulmón del general, obras elogiadas y premiadas, está ese nudo narrativo y caracterización de un potente conflicto entre la realidad-ficción, hechos sociales, existenciales y políticos que sacuden a nuestras sociedades, en especial la nuestra. Denota el interés del creador por la alta arquitectura artística que se revuelca en vientres no tomados, incluso prohibidos, saca la voz de temáticas que no pocos dan la espalda, como en El insoportable paso del tiempo, donde plantea la posibilidad de reencarnarse en vidas pasadas, fundado en el espacio y el tiempo, camino ineludible para acercarse al origen de la especie humana.

Es decir, Rivas descubrió un asunto que es indispensable en la creación literaria, un sello narrativo, una marca de la impronta personal, lo que se llama “estilo”. Aspecto que los eruditos califican como la marca más difícil de encontrar.

En el presente libro, el autor, como el genuino novelista que es, expande el relato a distintos puntos de vista, con historias traspuestas engarzadas en un solo hilo conductor, que se abrochan entre sí en algunos momentos del itinerario narrativo, tales expresiones se sustentan en la proyección de la trama, en una incesante movilidad, en revelaciones novedosas, en opiniones que brotan de una u otra fuente –el tema de la muerte, por supuesto-, suele cambiar y reorientar la visión que tenemos, porque dicha movilidad enriquecedora confiere al tema narrado una singular fascinación y la ocupación de los temas dialogados por los personajes, caen sordina, dando lugar un alegre divertimento narrativo.

La dimensión de lo imaginativo, acá, es un elemento tributario a los fragmentos narrativos que la complementan. Dichos fragmentos no son formulados para llenar espacios vacíos de escritura, sino para ahondar en los conflictos abiertos de la comunidad humana.

La atmósfera que se describe recuerda la prosa de grandes novelas. Los puntos de vistas demuestran el oficio logrado por su autor. Es verdad, luego de la tentativa de semejante proyecto artístico, donde nada menos que sopla en los oídos la inescrutable expiración humana, el lector advierte que por añadidos brotan maculadas perlas, porque el logro artístico, llevado a un profundo interés literario y científico, es patente, ofrece muchas ventanas por donde contemplar tamaña obra, donde no hubo ejercicio retórico, sino poético: el fundamento principal queda empalidecido ante la perfección descomunal de un libro poblado de una notable galería de personajes vivos en su dramatismo y esencia.

En resumen, pareciera que el autor ha dado caza al libro que es la realeza de todos sus demás libros, donde recién comienzan a convivir en una habitación común.

En rigor, El insoportable paso del tiempo, es un imán de tanta virtud, que no esperaba hallar en los ojos defectuosos que genera el insípido exceso de información de la sociedad. Abstrae, deleita, impacta, a ratos deja sin aire en los pulmones. Por ello, enfrentado a una obra hecha de carne y dones, sólo bastaría decir: léala. No deje de descubrirla.

Reinaldo Edmundo Marchant

gbhonoratoGuillermo Bañados Honorato: un cientista social aconcagüino, por Ester Precht B. y Zenobio Saldivia M, Bravo Allende Editores, Stgo., Chile.

Miguel A. Muñoz Asenjo
USACH, Stgo., Chile.

La presente obra del Dr. Zenobio Saldivia M., escrito en colaboración con la nieta del preclaro político y científico que se indica en el epígrafe, consta de diez secciones y 104 pp. No obstante, en el análisis pueden advertirse dos partes: la primera de ellas relata aspectos personales y familiares de Guillermo Bañados, vinculándolos siempre con su vida pública; la segunda, en cambio, aborda otra dimensión del personaje: su trayectoria intelectual. Procederé analizando ambas partes y finalizaré ofreciendo una mirada global al personaje, primero, y a la obra después.
Guillermo Bañados Honorato, tal como lo han enfatizado los autores, vivió el clima del convulsionado Chile finisecular. Ese país que enfrentó la cuestión social y las crisis políticas que acabaron en conflictos como la guerra civil de 1891 y el golpe de estado de 1925, ya en el Chile del siglo XX. En su juventud, Guillermo Bañados expuso ante la sociedad su personalidad orientada al terreno de lo público, tal como lo indican los autores, gracias a las “emociones encontradas que templaron su carácter, y al mismo tiempo lo hicieron más sensible y abierto para comprender las necesidades de los otros” (pp. 11 y 12). Así, en 1886, cuando contaba apenas 16 años, y mientras realizaba sus estudios secundarios en el Liceo de Hombres de San Felipe, comenzó a exponer sus ideas en el periódico “El Censor” de San Felipe y, aparentemente, no dejó de disfrutar de esa libertad que conceden las convicciones, porque continuó con este tipo de expresiones, juntamente con su producción literaria, hasta sus último años. También como joven se hizo parte del Círculo de Obreros Arturo Prat y con 18 años se unió al Partido Demócrata de San Felipe, influenciado por su fundador. Su apego a los principios democráticos y liberales le llevó al punto de dejar de lado su trabajo en el periódico “El Ferrocarril” y sus estudios en el Instituto Pedagógico de Santiago, para sumarse al Regimiento de Carabineros de Yungay y combatir por la causa balmacedista. Luego de ello, sin embargo, se incorporó a Marina de Guerra en la que, entre otras cosas, pudo desarrollar su veta científica y de estudioso polígrafo.
En cuanto a la vida familiar y política de Guillermo Bañados, el libro es muy generoso y completo, enfatizando en el rol de un padre que, no obstante sus largos viajes con la Armada, o quizás por eso, “fue muy amante de sus hijos, de su esposa y de su hogar” (p. 30). La dulzura con que parece haber desplegado su vida familiar tampoco fue aguada por la carrera política que inició con 48 años, como diputado, y que luego prosiguió como ministro y como senador. De hecho, parece muy coherente con su vocación pública, razón por la cual en el libro se resalta “su preocupación por mejorar la vida del obrero” (p. 32) que lo llevó a proponer una serie de proyectos progresistas, como “la limitación de las horas de trabajo diario, la prohibición de emplear a los menores de edad en tareas impropias a sus años…”, así como el cumplimiento “de la instrucción laica y obligatoria” (ibídem.). Pero, como es esperable, su decisión y su posición política tuvieron repercusiones en su vida familiar. Tal como se relata en esta obra, su oposición al gobierno de Carlos Ibáñez del Campo detonó su persecución política y, en 1929, en plena noche, la autoridad irrumpió en el hogar de la familia de Bañados para su captura, cuando él viajaba desde el sur del país. Ya en el atardecer de su vida, como entrañablemente lo expone el título de la sexta sección del libro, Guillermo Bañados pudo disfrutar del cariño prodigado por sus nietos y el respeto y la admiración de sus colegas en política.
La segunda parte de la obra es más breve pero no menos interesante, pues pone en relieve el hecho que su producción intelectual no se agotó en la redacción periodística y literaria, la cual, como ya se adelantó, germinó en su adolescencia. Más bien, su empresa intelectual se desbordó hacia el espacio científico y esto es justamente lo que muy bien logra dejar de manifiesto Saldivia, al dar cuenta de toda la actividad científica de Bañados. En este sentido, parece muy pertinente que los autores hayan recalcado que a partir de 1891 su escritura periodística sufrió un cambio, coherente con la circunstancia política y con su realidad, pues con su incorporación a la Armada de Chile comenzó a elaborar notas técnicas acerca de cuestiones propias de la Marina Nacional que fueron publicadas en distintos medios de prensa e, incluso, en la propia Revista de Marina. Pero, conviene resaltarlo: ello no parece haber mermado su producción periodística, ensayística ni literaria.
Dentro de esta segunda parte es indispensable destacar la exposición efectuada en la octava sección, como parte de una conferencia presentada por el Dr. Saldivia, en torno a una pregunta que se deduce de la producción intelectual de Bañados, esta es: a juzgar por algunas de sus obras, ¿fue Guillermo Bañados un cientista social? El autor, en consonancia con los planteamientos de Thomas Kuhn, parte señalando que podemos considerar “científico” a un autor “cuando está inserto en una comunidad de especialistas o cuando participa de una vinculación con una o más entidades que están en la labor de la aprehensión cognoscitiva, ejercitando y practicando un paradigma característico de estos autores”[que componen la comunidad científica]; también porque logra fundar entidades que se interesan por el desarrollo del conocimiento; domina un área del saber con propiedad; y es reconocido por pares de la especialidad (p. 81). Así, se afirma que Guillermo Bañados cumplió con esas condiciones: participó en colectividades de especialistas, fue reconocido por pares, tenía dominio de áreas del saber científico, lo que demostró con su participación en congresos científicos nacionales e internacionales; también contribuyó intelectualmente a la creación de la Universidad Técnica Federico Santa María; y, además, produjo obras de corte científico, que Saldivia se encarga de presentar sumariamente. En suma, se trataría, afirma Saldivia, de un cientista social que produjo conocimiento guiado por la rigurosidad del método científico, según lo exigía el marco de sus tiempos: el positivismo.
Se trata de un texto a todas luces interesante y que deja de manifiesto el esfuerzo del político y difusor científico aconcagüino Guillermo Bañados Honorato, relativamente olvidado en su comuna, región y país, y que los autores han reivindicado para hacer justicia a la trayectoria de tan distinguido cientista social.


Profesores-Norm
Algo más que un texto de la Educación Chilena: Énfasis históricos y Poéticos.

Con el presente encabezado, el autor de esta nota desea analizar y reseñar el libro: Profesores Normalistas de Chiloé. Maestros legendarios de la educación, de Dante Montiel Vera y Nelson Torres Muñoz, Dimar Ediciones, Castro, 2014. El epígrafe pretende hacer justicia a un dúo de autores de Chiloé: el primero un historiador y el segundo un poeta, quienes unieron sus voluntades y esfuerzos para dar a luz el ensayo que a continuación analizamos.

Es un texto de carácter histórico-sociológico acerca de la educación en Chiloé, que aborda las peculiaridades de la formación que recibieron los antiguos maestros y profesoras oriundos de la gran Isla; así como también se da cuenta del universo axiológico que fomentaba dichos maestros y profesoras a sus alumnos y que lamentablemente hemos perdido. Es un encomiable esfuerzo de compilación y de análisis, que nos permite apreciar claramente un sesgo regional de la educación chilena y el aporte de los profesores normalistas chilotes en beneficio de los jóvenes del país. Llama la atención la enorme cantidad de profesores y profesoras entrevistadas para cubrir un amplio espectro ilustrativo de todo aquél universo de docentes que participaron en la educación chilena desde Chiloé. Es una de las fortalezas del ensayo.

La estructura del texto está organizada en cuatro grandes secciones: Profesores Normalistas de Chiloé: Los Maestros legendarios, Testimonio de Profesores Normalistas de Chiloé, Testimonios de las últimas generaciones de Profesores Normalistas de Chiloé y Las Escuelas Normales en la Coyuntura Nacional. Así entonces los autores parten abordando todo el estado de la cuestión, en relación a los orígenes de la idea misma de “profesor normalista” desde sus primeras expresiones durante el siglo decimonono en Europa, hasta la réplica institucional en la joven República de Chile en 1842, con la erección de la Escuela Normal de Preceptores de Santiago, y luego la consolidación de nuevas entidades de esta naturaleza en muchas provincias de Chile, para llegar a la creación de la Escuela Normal de Profesores de Ancud en 1930.

Luego, en relación a los testimonio de los profesores normalistas, los autores logran compilar más de cuarenta entrevistas de profesores y profesoras de la gran isla de Chiloé, que ilustran muy bien el sentimiento de estos docentes por la educación chilena en general y por la educación regional en especial, y que dejan de manifiesto además la riqueza humana y la impronta generosa y humanista de estos colegas. Además por supuesto, en estas entrevistas se percibe el cariño y el respeto por el chilote en su condición de educando, que trasuntan estos héroes del proceso de enseñanza-aprendizaje, centrados la mayoría más en el alumno que en el contenido cognitivo específico. Así, por ejemplo en un momento de la prosa de estos autores se lee: “… lo importante es el respeto que tengo a ellos, entregarles cariño, ser amable dentro de los márgenes. Yo noto esa diferencia con los profesores actuales, nosotras las normalistas teníamos gran dominio del curso, una formación distinta y mejor, un mayor compromiso con el alumno, incluso la presentación personal era diferente.” (p. 245).

Y en otra entrevista, la profesora señala: “Las comidas eran muy buenas, nadie se podía quejar, todo era gratuito, sólo pagábamos el lavado y el planchado de ropa que realizaban personas de la comunidad. La Normal le daba oportunidades de estudiar a las familias pobres, aunque llegaba gente que se educaba fácilmente, aunque de clase media todas” (p. 111).

Esto es muy significativo pues deja acotado que el proceso educativo era gratis, esto es como parte del ideario del Estado-docente de la época y que hemos perdido. Y además deja de manifiesto que las Escuelas Normales eran entidades que generaban algunos recursos monetarios a los lugareños; algo así como el provecho económico que hoy pueden obtener los negocios y tiendas pequeñas de las compras de los turistas y visitantes que entran a la isla de Chiloé. También entonces, las Escuelas Normales además de ser focos del conocimiento y de la cultura, eran parte de un modesto entramado económico regional.

De fondo, en toda la obra, tanto por los autores cuanto por los entrevistados, se puede percibir también el imaginario cultural, los usos y costumbres de los chilotes, sus dificultades para la conectividad entre los distintos puntos geográficos de la isla y del archipiélago y mucho más aún con el continente. En suma, el eterno aislamiento de la isla y de todo el archipiélago. Amén de las fiestas locales y las tradiciones que se entrecruzan con la labor pedagógica, por lo menos es esta región del país y del mundo.

No cabe duda que la dupla de autores logró cumplir cabalmente su cometido: Dejar asentado en el derrotero de la historia de la educación chilena, la memoria estos hombres y mujeres que desde la región chilota, se entregaron a la formación estudiantil, con todo su ser y su sello personal y humano. Además de la prosa utilizaron el recurso complementario de la fotografía, con lo cual se abre a nuevas apreciaciones estéticas del Chiloé de antaño y de la educación chilena toda. Es de esperar que este acopio histórico, sociológico, fotográfico y literario sea justamente reconocido por las autoridades educacionales, como un referente importante y que sirva como un acicate para alcanzar la gran memoria colectiva de los profesores normalistas de otras regiones del país.

Zenobio Saldivia Maldonado
Julio 2016.

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